Mientras en el estadio Libertadores de América se producían impactantes agresiones de parte de los hinchas de Independiente a los barristas de Universidad de Chile, poco se sabía de los fanáticos azules que alcanzaron a irse poco antes del lugar.
Ahora, en diálogo con Clarín de Argentina, el abogado y representante de futbolistas, Gabriel Silva, protagonizó una entrevista en la que relató lo que vivió en el momento que dejó el estadio.
"Viajé con un amigo, Martín. Vinimos solos, a ver un partido de copa internacional y a tener esa experiencia de ver un partido llamativo en el extranjero", comenzó relatando.
¿Qué pasó tras desalojar el estadio?
Silva recuerda que luego de caminar escasos metros hacia la salida, se encontraron con "hileras de policías y seguridad privada", reconociendo que "ahí comenzó lo más brutal y extraño".
"En vez de querer contener la situación, resguardarnos o ayudarnos, que es lo que cualquier persona esperaría de la policía, comenzaron a agarrarnos a palos", afirmó.
"Sin hacer nada más que dirigirme a la salida, cuando me di cuenta me cayeron tres policías encima que me redujeron con una llave y me pusieron boca abajo con las manos en la cabeza. Me pegaron palos y fueron uno o dos minutos que estuve en el suelo recibiendo algunos golpes pero el tiempo se me hizo eterno", agregó.
El abogado chileno acusa que las detenciones de la policía argentina "fue al azar. Al que agarraban lo cagaban a piñas y se iba detenido".
Luego de ser trasladados hasta una comisaría, acusa que las agresiones de parte de la policía continuaban. "Eran humillaciones constantes... Amenazas... Cuatro o cinco policías nos decían que habíamos asesinado a una niña de siete años", recordó.
"Esa noche se violaron derechos humanos, se humilló a los hinchas, nos torturaron física y psicológicamente", acusó.