La experiencia europea de Damián Pizarro volvió a sufrir un duro revés. Este martes, el Le Havre AC confirmó oficialmente la salida del delantero chileno, quien no continuará en el club durante la segunda mitad de la temporada tras acordarse la rescisión anticipada de su préstamo.
A través de sus redes sociales, la institución francesa comunicó de forma escueta el final del vínculo: “El chileno regresa a Italia tras la rescisión de su contrato de préstamo. Mucha suerte”, mensaje que selló una etapa que nunca logró despegar.
Un préstamo que nunca convenció
Pizarro había llegado al Le Havre en agosto de 2025, cedido desde el Udinese, con la intención de sumar minutos y relanzar su carrera en una de las cinco grandes ligas de Europa. Sin embargo, desde su arribo generó dudas en el cuerpo técnico y rápidamente quedó relegado.
El propio entrenador Didier Digard fue crítico con el atacante nacional, cuestionando su aporte fuera del área y explicando públicamente su ausencia en las convocatorias. “Está comprometido, escucha, pero no está a la altura de la tarea”, señaló en su momento el DT francés.
En números, el paso de Pizarro por la Ligue 1 fue prácticamente inexistente: apenas dos partidos disputados, ninguno como titular, y solo 26 minutos en cancha, sin goles ni asistencias.
Regreso al Udinese y futuro en suspenso
Con el término de su cesión, el delantero de 20 años deberá presentarse nuevamente en el Udinese, club dueño de su pase, para definir su futuro inmediato. Su complejo paso por Italia en la temporada anterior y este fallido intento en Francia han reducido considerablemente su margen de acción en el mercado europeo.
En paralelo, su nombre ha vuelto a sonar en el fútbol chileno. Aníbal Mosa, presidente de Blanco y Negro, reconoció contactos para una eventual vuelta a Colo Colo, aunque desde el cuerpo técnico encabezado por Fernando Ortiz existirían dudas y la intención de buscar un delantero con mayor recorrido.