La final de la Supercopa de Chile 2026 no solo dejó a Coquimbo Unido como campeón por primera vez en su historia, sino también una escena que dio que hablar tras el pitazo final.
Luego de una infartante definición a penales —que terminó 8-7 a favor de los Piratas— Diego “Mono” Sánchez volvió a ser protagonista, esta vez no solo por su actuación deportiva, sino por un gesto que desató una serie de empujones en la cancha del Estadio Sausalito.
Empate sin goles y definición de infarto
Universidad Católica y Coquimbo Unido no se sacaron diferencias en los 90 minutos, en un duelo marcado por la intensidad y pocas ocasiones claras de gol.
Todo se resolvió desde los doce pasos, donde el Mono Sánchez fue figura excluyente:
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Se quitó los guantes antes de la tanda
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Atajó dos penales
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Anotó su lanzamiento
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Lideró a Coquimbo al título

El gesto que encendió los ánimos
Tras la consagración, Sánchez celebró con baile incluido en el terreno de juego, gesto que fue interpretado como una provocación por Juan Francisco Rossel, delantero de Universidad Católica que no había ingresado al partido.
El joven cruzado encaró al arquero aurinegro con un pechazo, lo que generó un momento de tensión y la intervención de varios jugadores de ambos equipos para evitar que la situación pasara a mayores.
La explicación del Mono Sánchez
Luego del encuentro, el portero se refirió al episodio en conversación con TNT Sports, bajándole el perfil al cruce:
“Vengo a celebrar con mi familia y no sé, Rossel, que estaba en la banca, porque ni siquiera entró, me viene a pechear. Una locura”.
Pese al altercado, la situación no escaló y Coquimbo Unido pudo cerrar una jornada histórica con la obtención de su primera Supercopa.