Junto a Jean Beausejour, Marco Estrada puso en marcha un moderno recinto en 2016. El complejo deportivo ESBO, ubicado en Quillota, fue la primera piedra de una de las tantas actividades que ha sido protagonista el ex futbolista durante los últimos años.
"Después del retiro estuve bien preocupado en el complejo deportivo, pero también ha estado en charlas, clínicas deportivas, preocupado de ayudar a niños en situaciones vulnerables", comentó en conversación con 24 Horas Deportes.
Sobre este nuevo rol que ha adoptado, Estrada afirma que "son experiencias nuevas. Uno se empieza a reencontrar y a preocupar de otros temas que estando inserto en el fútbol no puede al 100 %. Ha sido un lindo cambio la verdad. Bastante enriquecedor y de mucho aprendizaje".
"Cuando somos futbolistas estamos activos, pero después del fútbol todo cambia y la efervescencia que uno vive adentro de la cancha es totalmente distinta a la que uno vive cuando está fuera", agregó el ex mediocampista.
Pese a este ocupado en su rol fuera de las canchas, Marco Estrada confesó que ha vuelto poco a poco a sumarse a la actividad mediante diversas maneras. "Ahora me he sumado a todo lo que son estos partidos de los ex jugadores de la U. También recibí una invitación de la selección de creadores, la cual acepté. La verdad que ha sido una linda experiencia".
La crudeza del retiro
Precisamente, sobre este retorno paulatino al fútbol, Marco Estrada confiesa la crudeza que deben pasar cientos de futbolistas tras confirmar su retiro.
“Es algo que hemos conversado con muchos ex jugadores, pero se vive una especie de duelo cuando uno se retira. Creo que hay un cambio muy brusco. En el momento en que tú eres jugador recibes muchas llamadas, mensajes y tienes muchos amigos por decirlo de alguna manera. Después cuando te retiras todo cambia”, reveló.
Pese que ha sido una experiencia difícil de sobrellevar para algunos futbolistas, este no fue el caso de Estrada. El oriundo de Quillota detalla cómo pudo superar el retiro de la actividad.
"Ha sido un cambio radical, pero lleno de aprendizaje. Yo en verdad no lo sufrí porque yo me retiré y me dije 'bueno, me retiro y ya no soy más futbolista', pero no a todos nos pega de la misma manera".
"Creo que hay un duelo que se tiene que vivir porque más que extrañar el jugar en sí, echamos de menos estar en el día a día en un camarín, convivir con tus compañeros y creo es eso lo que uno se tiene que reponer porque la vida sigue, más cuando tienes gente detrás que te necesita", concluye.