Uno de los grandes temas de los Juegos Olímpicos más allá de las competencias deportivas suele ser el "boom" del sexo entre los atletas en la Villa Olímpica. De hecho, desde la amenaza del VIH en Seúl 1988, el comité organizador reparte miles de preservativos.
De acuerdo al diario italiano La Stampa, mientras que en París 2024 la cifra alcanzó los 300 mil, durante la cita de invierno de Milán-Cortina 2026 se agotaron en sólo 72 horas los 10.000 que repartió la organización, que ya espera el arribo de un nuevo lote.
El motivo del 'boom' del sexo en los JJ.OO
Pero ¿por qué se produce esa explosión de encuentros sexuales durante las citas de los cinco anillos? Según explicó durante París 2024 la ex saltadora alemana Susen Tiedtke, "el sexo siempre es un tema de conversación en la villa. Los atletas alcanzan su clímax físico en los Juegos Olímpicos. Cuando termina la competición, quieren liberar energía, hay una fiesta tras otra, y luego entra el alcohol. El sexo ocurre, e incluso hay bastantes personas que se esfuerzan por tenerlo".

"A veces casi ni se puede dormir porque se oye a la gente teniendo sexo en las habitaciones contiguas. Los compañeros incluso salen del apartamento para que otra persona pueda tener sexo sin nadie más presente", agregó.
De hecho, al ser consultada por el mismo tema antes de los Juegos de Tokio por posibles prohibiciones, Tiedtke fue categórica: "¿Sin sexo? Para mí, eso es imposible".
"Es una gran broma, no funciona en absoluto", sentenció.