A fines de 2025 la snowboarder Isidora Assler causó revuelo en redes sociales al iniciar una rifa. ¿El motivo? necesitaba financiar su participación en el Freeride World Championships Andorra 2026, el primer mundial de la disciplina organizado por la Federación Internacional de Esquí (FIS) al cual había logrado clasificar en abril.
Finalmente logró su objetivo. La deportista chilena no sólo se hizo presente en el certamen mundial, sino además consiguió un meritorio séptimo lugar tras sumar un puntaje de 55,33, destacando por su control, fluidez y técnica frente a las mejores riders del planeta.
"Fue una sensación muy gratificante pararme en esa puerta, sabiendo que había hecho todo lo que estaba a mi alcance los últimos ocho meses de preparación. Me sentí muy afortunada de la oportunidad que se me dio de representar a Chile y lo más lindo fue llegar a la meta y encontrar a una barra ruidosa y alegre de chilenos celebrando mi línea y representación en el mundial", recordó Assler en diálogo con 24Horas.cl.
En esa línea, destacó que "este es un evento nuevo que reúne a los mejores atletas de cada nación, por lo cual es más inclusivo, ya que el Freeride World Tour que se viene haciendo hace más de 10 años no es tan representativo ya que es privado. Mi clasificación a este mundial surge por la trayectoria que llevo de ser campeona sudamericana y de haber tenido los puntos por competir los challenger".
Y es que Isidora ha conquistado cada objetivo que se ha puesto por delante en el snowboard, deporte en el que comenzó siendo una niña y que aprendió por sí sola tras decidir dejar el esquí, el cual había partido practicando a los 3 años: "A los 15 años me cambié del esquí al snowboard, y desde que lo probé, nunca más me bajé de la tabla. Fui totalmente autodidacta mis primeros 4 años, aprendí sola, caída tras caída, y ya a los 19 años hice mi primer curso de instructora de snowboard en donde tuve mentores que me empezaron a mostrar el mundo del snowboard y del freeride".
"Tras salir campeona sudamericana un par de años, clasifiqué a mis primeros challenger, el cual es un circuito de tres fechas en Norteamérica, los cuales son las finales de América para ir al Freeride World Tour. Lo desafiante es que sólo el primer lugar clasifica. El año 2023, que fue mi primer año compitiendo internacionalmente en los challenger, quedé segundo lugar, lo cual fue un gran logro ya que hizo darme cuenta que estaba al nivel de las estadounidenses y canadienses, que venían de backgrounds totalmente distintos y más desarrollados al mío, sobre todo por su cultura de esquí y snowboard en sus países", recordó.
Unos meses antes de Andorra 2026 realizaste una rifa a través de redes sociales para financiar tu viaje, ¿cómo te fue con eso?
Me fue bien, pero a través de una rifa de números de $10.000 es muy difícil reunir todo el presupuesto que se requiere para viajar a Europa y todos sus costos asociados. Sin embargo, junto a eso, realicé un Go Found me, además estuve trabajando en Torres del Paine como guía de montaña y ahí fui recaudando lo que necesitaba. Por otro lado, recibí aporte de mis marcas que me ayudan a financiar los viajes, la Federación de esquí de Chile me apoyó con los pasajes de avión, y también obtuve un aporte de un privado.
Al final, mi conclusión es que si uno es proactivo y busca las maneras, siempre aparecen y las cosas se dan cuando le pones la energía.
¿Cuánto cuesta financiar dicha participación?
Entre 15 y 20 millones . Muchos correos, mucho trabajo, mucha pasión, jajajá.
¿Cuál es el costo económico de dedicarse a este deporte? ¿cómo lo financias regularmente?
Es bien relativo el costo económico. Uno tiene sus maneras de “abaratar” costos, haciendo buenas colaboraciones con marcas, no tener que pagar -por ejemplo- por la ropa o tablas que uno usa etc.
Yo me dedico a tener relaciones con marcas en el mediano largo plazo y así me permite dedicarme al snowboard varios meses al año, sin dejar de mencionar que mi trabajo en Patagonia y con Andes Sisters me ayuda un montón a solventar todos esos costos de deportista que a uno le demandan.
Andes Sisters es tu empresa...
Si, estudié ecoturismo y hace 3 años empezamos con Andes Sisters junto a mi socia Paulina Retamal, el cual es un proyecto que busca acercar a las mujeres a la montaña, al movimiento y a la naturaleza en general, brindándoles un espacio seguro para desarrollarse tanto en el deporte como en realizar sus sueños y metas en la vida personal de cada una.
Esta comunidad esta creciendo mucho, y hoy en día realizamos viajes a lo largo de Chile, siendo nuestro principal fuerte el invierno y el deporte blanco, pero también nos hemos ido expandiendo a la montaña, escalada en roca y mountain bike. En unas semanas tenemos nuestro primer Ski Camp aquí en Andorra, en donde vendrán 13 esquiadoras a disfrutar del invierno en Grandvalira.

¿Qué viene ahora tras Andorra 2026?
Vienen varios meses más de invierno. A fin de mes me voy a Canadá a estrenar una película a Vancouver que estuvimos filmando el 2025 entre British Columbia y Patagonia, junto a dos amigas canadienses. Los proyectos audiovisuales son otra área de mi vida a la que estoy poniendo mucha energía este año ya que me gusta mucho transmitir lo que vivo y aprendo en la montaña, poder llevar toda esa experiencia a las personas que viven en la ciudad o que no tienen un acceso tan frecuente a ella. Es por eso que también estamos trabajando en un film que relata todo mi recorrido de los últimos años y mi camino al mundial, que espero estrenar en el invierno que viene en Chile.
Por último, estamos montando una rama de snowboard con el Club de Freeride Chile, en el cual el principal objetivo es dar la oportunidad de crecer este semillero de atletas junior que vienen con mucho potencial, para así tener representantes en esta disciplina que esta en proceso de federación y que el año 2030 será parte de los Juegos olímpicos.