Lewis Hamilton vuelve a ser noticia y no por los ensayos con Ferrari en Barcelona para la nueva temporada de la Fórmula 1, sino más bien por una escena que combina misterio, lujo y romanticismo. Durante el fin de semana, el siete veces campeón del mundo fue visto compartiendo tiempo con una mujer muy conocida, en un entorno cuidadosamente reservado y lejos de las cámaras.
Los primeros detalles hablaban de una cena íntima, seguridad privada y movimientos pensados para no llamar la atención. Todo ocurrió en uno de los hoteles más exclusivos del Reino Unido, un lugar habitual para celebridades que buscan privacidad absoluta.
Con el paso de las horas, el misterio se disipó: la mujer que acompañaba al inglés no sería otra que Kim Kardashian, empresaria, influencer global y una de las figuras más importantes del entretenimiento.
Según diversos reportes internacionales, la fundadora de SKIMS viajó desde Los Ángeles en su jet privado hasta el Reino Unido para reunirse con el piloto en el exclusivo Estelle Manor, ubicado en los Costwolds, cerca de Oxford.

Una noche “muy romántica” en un hotel de ultra lujo
De acuerdo con una fuente citada por The Sun, la velada tuvo todos los ingredientes de una cita romántica: cena a la luz de las velas, acceso privado al spa y la piscina, además de un masaje reservado solo para ambos.
“Todo parecía muy romántico. Kim y Lewis aprovecharon todas las instalaciones disponibles”, aseguró el informante. Aunque ambos contaban con seguridad personal, los guardaespaldas se mantuvieron a distancia para no interferir en el momento.
La pareja habría ocupado una habitación en la zona principal del hotel, cuyo valor por noche supera los 1.300 dólares, mientras que la experiencia completa —incluyendo servicios exclusivos— podría haber alcanzado una cifra cercana a los 160 mil dólares.
Entradas y salidas separadas… pero sin pasar desapercibidos
El domingo por la mañana, ambos abandonaron el recinto con total discreción. Lewis Hamilton salió por la entrada principal, mientras que Kim Kardashian optó por una salida lateral. Sin embargo, su presencia quedó en evidencia por un detalle imposible de ocultar: ocho maletas personalizadas con sus iniciales.
Una amistad de años que podría haber cambiado
Kim Kardashian y Lewis Hamilton se conocen desde hace más de una década. Han coincidido en eventos, festivales y galas, e incluso compartieron espacios familiares cuando Kim aún estaba casada con Kanye West.
En los últimos meses, ambos insistían públicamente en que estaban solteros. Sin embargo, su cercanía en la fiesta de Año Nuevo organizada por Kate Hudson en Aspen ya había encendido las alarmas.
Hoy, esta escapada en Reino Unido parece confirmar que la amistad podría haber dado paso a algo más.