Las lluvias regresaron esta semana a la zona central del país con un sistema frontal que estuvo marcado por las bajas temperaturas.
Pero, tras el paso de las precipitaciones, el agroclimatólogo de Universidad de Talca, Patricio González, subrayó que los modelos meteorológicos anticipan el ingreso de una masa de aire polar que podría generar un marcado descenso de las temperaturas en la zona central del país durante la próxima semana.
De acuerdo con González, entre el 15 y el 20 de junio se instalaría un sistema de altas presiones frías que favorecerá cielos despejados, heladas matinales y temperaturas mínimas que podrían fluctuar entre los 2 °C y los -2 °C en sectores agrícolas. Las máximas, en tanto, no superarían los 11 o 12 °C.
"Vamos a tener casi una semana sin precipitaciones en la zona central agrícola, pero con mucho frío”, indicó el especialista, quien agregó que estas condiciones son habituales tras el paso de sistemas frontales durante el invierno.
En este contexto, el experto de la UTalca explicó que las bajas temperaturas podrían afectar principalmente a cultivos hortícolas de invierno, como lechugas y acelgas, por lo que recomendó monitorear la evolución de los pronósticos durante los próximos días. En el caso de los frutales, se encuentran en periodo de receso invernal, por lo que no debían tener afectación.

La influencia de El Niño
Respecto de las precipitaciones para los próximos meses, González explicó que el fenómeno de El Niño aún no logra manifestarse y acoplarse plenamente con la atmósfera, pese al calentamiento observado en el océano Pacífico Ecuatorial Central y en las costas de Perú.
“Esto debido a que el cambio climático propicia inviernos con bajas lluvias en la zona central-norte de Chile. Y además, porque el evento El Niño no se ha hecho presente; pero hay indicios claros que se está desarrollando. Se va a manifestar durante el segundo semestre, existe un 90% de probabilidad que así será", recalcó.
El agroclimatólogo agregó que los modelos probabilísticos climáticos proyectan que el fenómeno debería fortalecerse durante el trimestre julio-agosto-septiembre, alcanzando una intensidad entre fuerte o extraordinaria. De concretarse este escenario, favorecería el ingreso de nuevos sistemas frontales a la zona central, durante la segunda mitad del invierno, con lluvias intensas en corto períodos de tiempo.