Luego de un periodo marcado por temperaturas que superaron los 30 °C, la región Metropolitana enfrentará un cambio en sus condiciones. Según los registros de la Dirección Meteorológica de Chile (DMC), este fin de semana se percibirá una moderación en las máximas, las cuales oscilarán entre los 27 y 29 °C, antes de un posible evento de precipitaciones programado para este domingo 25 de enero.
La proyección de los modelos meteorológicos apunta a la formación de un núcleo frío en el océano, lo que generaría la inestabilidad necesaria para el desarrollo de nubosidad. Este escenario facilitaría la aparición de lluvia en Santiago, con especial énfasis en las zonas precordilleranas y cordilleranas de la región.
El meteorólogo Javier Hernández Oramas, de Meteored, detalló que este fenómeno es impulsado por una vaguada en altura. Respecto a la distribución de las precipitaciones, el experto precisó que “si bien en el centro de Santiago las lluvias serían escasas o incluso débiles, este cambio marcará el inicio de un escenario meteorológico más dinámico en la capital”.
¿Dónde lloverá en la región Metropolitana?
La intensidad del evento variará significativamente dependiendo de la ubicación geográfica dentro de la cuenca de Santiago. Mientras que en la alta cordillera se espera el grueso de la actividad, en el radio urbano los chubascos serían de carácter aislado.
Sobre esta posibilidad, el meteorólogo Gianfranco Marcone explicó la evolución que tendría la jornada dominical. “¿Qué creo que va a pasar? Amanecer despejado el domingo, nublarse durante el día y en la tarde noche cae su chubasco, quizás asociado a tormenta eléctrica”, indicó el profesional.
Pese a la probabilidad de actividad eléctrica y chubascos, Meteochile prevé que la temperatura máxima para el domingo se sitúe en los 27 °C, una cifra considerada moderada para la época estival. Esta condición de inestabilidad será breve, permitiendo que la capital retorne rápidamente a sus condiciones habituales de verano.
Para el lunes 26 de enero, el pronóstico indica un retorno a los cielos despejados y un incremento paulatino de las temperaturas, dejando atrás este sistema frontal pasajero que interrumpirá momentáneamente el régimen seco de la zona central.