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Gisèle Pelicot: "No quiero ser una víctima, nunca"

Durante diez años, Gisèle Pelicot fue violada bajo sumisión química. En sus memorias, relata el horror de la verdad, su regreso a la vida y la fuerza para lanzar la vergüenza a donde corresponde, a los agresores.

24horas.cl

Miércoles 18 de febrero de 2026

Era un día de noviembre de 2020, en su casa del sur de Francia, en Mazan. Gisèle Pelicot no sabía que su vida estaba a punto de tomar un rumbo distinto. Ese día tenía una citación en comisaría. Su entonces marido, Dominique Pelicot, había sido arrestado dos meses antes, tras ser sorprendido grabando bajo las faldas de mujeres en un supermercado.

La mujer fue conducida a una habitación aparte. Allí le mostraron fotos de ella practicando sexo. Al principio, no comprendió que la estaban violando, porque el sexo, documentado en más de 20.000 fotos, no fue consentido. Durante diez años, su ahora exmarido la drogó regularmente y, junto con hombres del barrio, abusó de ella al menos en 200 ocasiones.

"La vergüenza debe cambiar de bando"

El juicio de Dominique Pelicot y 50 de sus cómplices —no todos los violadores pudieron ser identificados— tuvo lugar en otoño de 2024 y convirtió a Gisèle Pelicot en un icono feminista mundial.

Tan solo unas semanas antes, decidió que el juicio debía ser público, debía tener un rostro —el suyo—, lo que significaba que los horribles videos también se mostrarían al público. "La vergüenza debe cambiar de bando", con esta afirmación, Gisèle Pelicot quería trasladar la vergüenza a los perpetradores y a quienes también sabían de los abusos.

Cada día de juicio, durante tres meses y medio, Gisèle Pelicot recibió el apoyo de un número cada vez mayor de mujeres. Medios de comunicación de todo el mundo informaron sobre su valentía, las humillaciones que sufrió a manos de los abogados de la defensa y los horribles detalles que sufrió.

También se reveló que el principal agresor, Dominique Pelicot, filmó en secreto a sus dos nueras en la ducha y que guardaba fotos de su hija desnuda, en las que aparecía dormida con ropa interior. No está claro si también fue violada. Actualmente, el hombre también está siendo investigado por presunto asesinato.

Ahora habla por sí misma

Dominique Pelicot fue condenado a 20 años de prisión, la pena máxima por violación en Francia. Los 50 cómplices también pasarán muchos años tras las rejas.

Gisèle acaba de publicar sus memorias: "Un himno a la vida. La vergüenza debe cambiar de bando". El libro se publica simultáneamente en 22 países. La mujer, que ahora tiene 73 años, nunca se ha reconocido en lo que se ha escrito sobre ella.

Ahora habla por sí misma, describiendo su infancia, la temprana pérdida de su madre y cómo conoció a su esposo, en quien confió hasta el final. Relata su vida con tres hijos, su carrera siempre mucho más exitosa que la de Dominique, aunque asegura que eso nunca pareció importarle.

Y después el trauma por el hombre que hizo realidad sus fantasías más perversas con ella, sedándola con regularidad con fuertes medicamentos, sin importarle los terribles efectos secundarios: olvidos, agotamiento, inflamación abdominal. En el juicio, él se negó a volver a ver los videos y las fotos porque, según dijo, podrían volverlo a excitar.

"Aún soy capaz de confiar en los demás"

En el libro, que coescribió con la periodista Judith Perrignon, Gisèle Pelicot explica por qué se aferró al recuerdo de un matrimonio feliz durante tanto tiempo, incluso enviándole ropa caliente a prisión a su exmarido.

Había mucha costumbre, mucho cariño. Pero sobre todo, escribe, quería comprender, y sus hijos no lo entendían, le guardaban rencor. El juicio, la intensa atención pública, los secretos familiares que salieron a la luz, tensaron gravemente la relación de Gisèle Pelicot con sus hijos, pero también entre los hermanos. El libro también se lee como un intento de explicación, un llamado a la comprensión hacia su manera de afrontar lo sucedido.

En última instancia, Gisèle Pelicot se ve vencedora frente a su diabólico marido. Incluso ha encontrado un nuevo amor: "No he muerto. Aún soy capaz de confiar en los demás". Han pasado más de cinco años desde que se hicieron públicos los delitos de Dominique Pelicot. Su exesposa ha recuperado su vida y ha redescubierto la alegría.