Un encuentro político bastó para cambiar las vidas de Raquel Sánchez y Ronald Connolly, dos nicaragüenses que se gustaron desde la primera vez que se vieron, hace cuatro años y medio, sin imaginar que aquel instante sería el inicio de su historia de amor que este sábado, en el marco de la celebración del San Valentín, se formalizó con una boda masiva a la que asistieron cientos de parejas a orillas del Lago Xolotlán o de Managua.
Con el paso del tiempo, entre organización, trabajo en conjunto y metas compartidas, el vínculo se fortaleció entre Raquel, de 50 años de edad, y Ronald, de 29 años, hasta que él la llamó para confesarle que estaba enamorado.
Los novios desfilaron este sábado sobre una alfombra roja instalada en la Plaza de Colores, acompañados por familiares, testigos y abogados encargados de dar legalidad a las nupcias.
El evento también reunió a enamorados de distintas nacionalidades, incluyendo parejas de origen cubano y hondureño.
La madrina de la ceremonia fue la copresidenta del país, Rosario Murillo, en una celebración que cada año atrae a cientos de ciudadanos.
Para ellos, dar el "sí acepto" simboliza fortalecer la familia que comenzaron desde muy temprana edad.
La boda masiva en Nicaragua, que se celebra cada 14 de febrero en San Valentín, es promocionada con meses de anticipación por la emisora La Nueva Radio Ya, y por lo general, atrae a ciudadanos de escasos recursos y a simpatizantes de los gobernantes sandinistas.
Según los organizadores, desde que hace 23 años se realiza este evento, han contraído nupcias unas 11.000 parejas.