El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó hoy tras la operación que depuso a Nicolás Maduro del poder en Venezuela, que si "estuviera en La Habana, estaría preocupado aunque fuera un poco", mientras que el presidente Donald Trump sostuvo que la isla es un "caso muy similar" y que su objetivo es ayudar al pueblo cubano frente al castrismo.
Rubio puntualizó que el operativo realizado en Caracas durante la madrugada de este sábado "es un golpe a la inteligencia y a la seguridad cubana, que básicamente, había colonizado Venezuela desde el punto de vista de la seguridad".

"Les hemos ganado la partida. Todos esos guardias que ayudan a la protección de Maduro, el algo conocido, hasta la agencia de espionaje (venezolana) estaba llena de cubanos", manifestó el secretario de Estado norteamericano, quien aclaró que Venezuela "debe declarar su independencia de Cuba".
Rubio también afirmó que el embargo al petróleo venezolano se mantiene y que, por lo tanto, bloquearán el envío de combustible a Cuba, una línea de flotación económica esencial para la isla.
El guiño de Donald Trump a Cuba
Donald Trump, presidente de Estados Unidos, realizó un llamativo guiño hacia Cuba tras afirmar que "el sistema castrista cubano no es bueno para Cuba", dado que "ese pueblo ha sufrido por muchos, muchos años y creo que acabaremos hablando de Cuba porque es una nación fallida y queremos ayudar a ese pueblo".
"Es un caso muy similar en el sentido de que queremos ayudar al pueblo de Cuba y a la gente que se vio forzada a salir de Cuba y vive ahora en nuestro país", aclaró el mandatario, quien reiteró que "nos queremos rodear de buenos vecinos y estabilidad".