Francia sigue siendo una de las zonas más afectadas por la intensa e histórica ola de calor que afecta a gran parte de Europa occidental.
El país galo sufrió este martes 23 de junio el día más cálido desde que se tiene registro, con temperaturas que llegaron a los 44° y extendiendo la alerta roja vigente.
A las 17:00 horas, el promedio meteorológico en toda Francia marcó 0,4° más que lo registrado en julio de 2019 y agosto de 2003, fechas que hasta ayer eran los máximos peaks.
A ello se suman las 40 personas que han fallecido debido a consecuencias ligadas a las altas temperaturas.
"La prioridad es la seguridad de nuestros equipos y visitantes"
Tanto ha sido el caos producto del calor que dos de las principales atracciones turísticas de Francia, la torre Eiffel y el muso del Louvre, debieron modificar sus horarios de atención.

Esto se produce pese a las consecuencias económicas en plena de temporada alta.
"Nos vemos obligados a adaptarnos a las altas temperaturas, la prioridad es la seguridad de nuestros equipos y de nuestros visitantes", explicó la empresa SETE, operadora de la reconocida torre.