La Justicia Federal de Córdoba en Argentina investiga las circunstancias de la muerte de Leandro Andrés Bertazzo, un instructor de vuelo de 42 años que falleció tras caer de una aeronave en pleno viaje durante una práctica en la zona rural de Toledo.
El profesional se desempeñaba desde hacía cuatro años en la escuela Flying Parrot Córdoba. Dentro de su perfil laboral y formativo de más de una década, donde obtuvo la licencia de piloto de transporte de línea aérea, incluso registraba un paso laboral por Chile.
El hecho ocurrió el sábado pasado, cuando Bertazzo inició un segundo vuelo junto a una alumna de 22 años, quien poseía licencia de piloto privado, pero contaba con pocas horas de experiencia, requiriendo por protocolo el acompañamiento de seguridad.
De acuerdo con el relato de la tripulante, el instructor le solicitó mantener el curso de la aeonave, procediendo luego a quitarse los auriculares, acomodar sus pertenencias y abrir la puerta para lanzarse al vacío. La joven logró controlar el Cessna C-150 y aterrizó sin mayores complicaciones.

Tras recibir un mensaje de alerta de la alumna, el director de la escuela despegó en otra aeronave y localizó el cuerpo de la víctima. Personal de la Patrulla Rural Centro y servicios de emergencia constataron el deceso en el lugar.
La dirección del aeródromo comercial indicó que Bertazzo asistió a su jornada habitual sin mostrar conductas extrañas.
El director de la escuela señaló que recién después del hecho la familia les comentó que el piloto había acudido días antes a una consulta en un instituto neuropsiquiátrico, antecedente que, según afirmó, era desconocido por sus compañeros.