Consternación y profundo dolor ha provocado en la región del Biobío el homicidio de Magdalena Burgos Araneda, educadora de párvulos de 40 años, cuyo cuerpo fue encontrado al interior de su domicilio en la comuna de Florida, lugar donde residía.
Magdalena, conocida cariñosamente como la “tía Magda” por sus colegas y apoderados, trabajaba hace tres años en el Jardín Infantil Ternura, de la Fundación Integra, establecimiento ubicado a pocos metros de su vivienda.
Era oriunda de Santa Juana, pero desde hace un tiempo se había radicado en Florida, donde desarrolló gran parte de su vida laboral y personal, siendo reconocida por su cercanía con los niños y su compromiso con la educación inicial.
La alerta se encendió luego de que la educadora no llegara a trabajar el lunes 12 de enero, lo que generó preocupación entre sus compañeras. Fueron ellas mismas quienes decidieron ir hasta su domicilio para saber de su paradero. Al ingresar, se encontraron con la trágica escena y dieron aviso a las autoridades.
La Policía de Investigaciones (PDI) quedó a cargo de las diligencias. El subprefecto Enrique Guzmán, jefe de la Brigada de Homicidios, informó que se investiga un homicidio con elemento contundente.
Por ahora, no se ha confirmado si el crimen corresponde a un femicidio, aunque la Seremi de la Mujer y Equidad de Género del Biobío, Bárbara Monsalves, expresó su preocupación y señaló que se mantendrán atentos a los antecedentes oficiales.
La Municipalidad de Florida también expresó su conmoción por el hecho y decretó duelo comunal "en señal de respeto y solidaridad con la familia afectada". Al mismo tiempo, anunció la presentación de una querella criminal en busca de justicia.
