Javiera Azúa, de 23 años, vive desde hace más de dos meses el dolor por la muerte de su hijo Noah, quien falleció luego de una cesárea de urgencia en el Hospital Carlos Van Buren de Valparaíso. La joven relata que se trataba de su primer hijo y que el embarazo había sido catalogado como de alto riesgo. Ahora, la familia enfrenta además un complejo problema administrativo que terminó judicializado y que les ha impedido retirar el cuerpo del bebé para darle sepultura.
Según el relato de Javiera, acudió inicialmente al recinto asistencial durante la madrugada por una pérdida de líquido, pero tras una evaluación fue enviada nuevamente a su domicilio. Dos días después regresó debido a fuertes dolores y, de acuerdo con su testimonio, los médicos le informaron que ya no tenía líquido amniótico y que debían realizarle una cesárea de manera urgente. "Entonces ahí la doctora me dijo, sabes qué, no tienes líquido amniótico, tu bebé está sin líquido, necesitamos hacerte una cesárea urgente", recordó la madre.
Tras la intervención, la familia recibió la noticia del fallecimiento de Noah. Sin embargo, el problema surgió al momento de realizar los trámites posteriores, ya que, según denuncia Javiera, el hospital les entregó documentación que consignaba el nacimiento del bebé en lugar del certificado correspondiente a su fallecimiento. "El Registro Civil como que vieron los papeles y no concordaban porque el hospital, al ver que mi esposo llevó el otro certificado, le dijeron, sabes qué, nos equivocamos, nunca debíamos haberle dado el certificado de parto", relató.
El error derivó en gestiones entre el Hospital Carlos Van Buren y el Registro Civil, además de acciones judiciales iniciadas por la familia. Desde el Registro Civil se explicó que el organismo recibe e ingresa los certificados emitidos por el establecimiento de salud, por lo que la corrección debe efectuarse en el lugar donde se originó el documento. Mientras el caso permanece en tribunales, Javiera asegura que no ha podido retirar los restos de su hijo para sepultarlo. "Yo tengo mucha rabia, mucha impotencia, porque es como han pasado dos meses de lo que pasó, dos meses en los que nosotros no hemos podido estar tranquilos", expresó.
Desde el Hospital Carlos Van Buren señalaron que mantienen su disposición a colaborar con los organismos correspondientes para que las gestiones administrativas y judiciales puedan resolverse a la brevedad. El recinto además informó que el caso se encuentra judicializado y que existe un sumario administrativo interno en curso. Para Javiera, mientras espera una resolución que permita finalmente despedir a Noah, la situación se ha transformado en una nueva fuente de angustia tras la pérdida de su primer hijo.