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Madre e hijo: quiénes son las víctimas asesinadas por Hugo Bustamante hace 30 años

Elena Hinojosa y Eduardo Páez tenían respectivamente 55 y 27 años al momento de su desaparición en 1996.

24horas.cl

victimas hugo bustamante

Domingo 15 de febrero de 2026

Esta semana se dictó el fallo que decretó una nueva condena por homicidio contra Hugo Bustamante, conocido por el "Caso del Tambor" y el asesinato de Ámbar Cornejo, la cual sumó una pena de 10 años de presidió por haber matado a una madre y su hijo en 1996.

Las víctimas fueron identificadas como Elena Hinojosa y Eduardo Páez, quienes tenían 55 y 27 años respectivamente al momento de su desaparición y por quienes hasta el año 2024 había una denuncia por presunta desgracia.

Estos casos de desaparición estaban prácticamente estancados en su investigación hasta que Bustamante, en una entrevista con la periodista Ivonne Toro, autora del libro "La Niña Ámbar", confesó el crimen.

La profesional contó estos antecedentes a la policía y, tras una serie de pericias, se confirmó que la madre y su hijo estaban enterrados en el patio de la casa del “asesino del tambor” ubicada en calle Covadonga, comuna de Villa Alemana.

¿Quiénes eran Elena Hinojosa y Eduardo Páez?

El nexo clave se encuentra en la relación que Páez y Hugo Bustamante forjaron en la cárcel mientras estaban detenidos por robo. Una vez en libertad, el contacto se mantuvo pero un problema de dinero tensó los lazos.

La investigación dio a conocer que Bustamante logró que las víctimas llegaran hasta su casa para posteriormente asesinarlos y enterrarlos, sin que nadie sospechara nada. De hecho, una de las vecinas de Hinojosa contó que, en aquel entonces, llegó hasta su casa y encontró la puerta abierta pero no había nadie.

Ella era cocinera y su hijo acumulaba una serie de antecedentes penales al momento de su desaparición.

Habla la periodista que destapó el nuevo crimen

Ivonne Toro, quien escribió un libro sobre el caso Ámbar, habló con Meganoticias sobre el momento en que Bustamante le confesó el hecho estando en la cárcel de Rancagua.

“Me dice que me tiene un regalo y ese regalo es que hay dos crímenes que él no ha confesado y me da los nombres de estas personas", sostuvo.

"Es complejo entender cómo funciona una mente como la de Hugo Bustamante; creo que hay un tema de confianza y respeto que sí existió en las entrevistas", cerró.