Es uno de los casos más enigmáticos y dolorosos en la región de Atacama. Han pasado 8 años desde la desaparición de Tanya Aciares y su familia todavía no sabe quién la mató, las motivaciones, tampoco han podido sepultarla. Comenzó un juicio que abre heridas pero con el que buscan responder todas las preguntas que hasta ahora no tienen respuestas.