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Su perro "Cheme" no la abandonó: cómo sobrevivió Doris Chiguay cinco días perdida en Quellón

"Iba contenta con su perrito. Dijo que la había ayudado mucho, que la había abrigado en la noche", explicó Felipe Oberreuter, fonoaudiólogo de la Escuela de Quilen que colaboró en la emergencia.

24horas.cl

Su perro "Cheme" no la abandonó: cómo sobrevivió Doris Chiguay cinco días perdida en Quellón

Viernes 19 de junio de 2026

Cinco días desaparecida, alimentándose de raíces y soportando el frío del bosque junto a su perro "Cheme". Esa fue la dura experiencia que enfrentó Doris Chiguay antes de ser encontrada con vida en el sector de Quilen, en la comuna de Quellón, región de Los Lagos.

La mujer permanecía desaparecida desde el pasado domingo, luego de extraviarse mientras buscaba a sus animales. Durante esos días recorrió extensos sectores, intentando encontrar una salida mientras sobrevivía con los escasos recursos que encontraba en el entorno.

Según relató tras ser rescatada, logró subsistir alimentándose de chupones, fruto silvestre nativo del sur de Chile, y raíces de árboles, indicó Hito Cero Televisión. 

"Hubo un momento en que quiso bajar la moral hasta que caminó un poco y encontró una pampa con estiércol de vacas y ahí cachó que no estaba tan lejos, porque los animales tampoco se van tan lejos", relató una familiar de la afectada. 

Posteriormente caminó durante varios kilómetros en busca de una referencia que le permitiera orientarse. En uno de esos recorridos logró llegar hasta un cerro desde donde divisó la isla Chaullín.

Finalmente, la mujer consiguió llegar por sus propios medios hasta la vivienda de una vecina del sector Quilen, donde pidió ayuda.

"Yo salí de mi casa, abrí la puerta y de repente escuché que me gritaban. Llamaba a mi esposo porque ella lo conoce. Yo le dije que no estaba, y reconocí al perrito y le grito: '¡Doris, eres tú!'", recordó la mujer que la auxilió.

Al momento de ser encontrada, Doris presentaba lesiones en sus piernas, la ropa rota y evidentes signos de haber soportado varios días de frío, hambre y sed.

"Iba contenta con su perrito. Dijo que la había ayudado mucho, que la había abrigado en la noche. El perrito, en este caso, ella dijo que lo cobijó y fue su fuente de calor", explicó Felipe Oberreuter, fonoaudiólogo de la Escuela de Quilen que colaboró en su traslado.