En solo cinco años se han otorgado casi seis de cada diez visas H-1B1 emitidas a chilenos desde 2004. El aumento refleja el creciente interés de profesionales nacionales por acceder al mercado laboral estadounidense mediante este permiso, disponible gracias al Tratado de Libre Comercio entre Chile y Estados Unidos.
La desocupación llegó al 9,4% en el trimestre marzo-mayo de 2026, su nivel más alto en casi cinco años, mientras que entre los jóvenes alcanzó el 24,6%, según el INE. En este escenario, especialistas advierten un creciente interés por internacionalizar las carreras profesionales y aprovechar mecanismos poco conocidos que facilitan el acceso al mercado laboral estadounidense.
El contexto ha incidido en que aumente el flujo de consultas por oportunidades en Estados Unidos, pero se trata de una tendencia de larga data: hace más de cinco años los profesionales chilenos están buscando alternativas en este mercado.
Los profesionales chilenos tienen una ventaja poco conocida para trabajar en Estados Unidos: pueden acceder a una visa exclusiva que no depende del sorteo al que sí deben someterse la mayoría de los postulantes extranjeros. Se trata de la visa H-1B1, creada tras la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Chile y Estados Unidos en 2004 y disponible solo para ciudadanos chilenos y singapurenses. A diferencia de la tradicional H-1B, este permiso se tramita directamente por vía consular para desempeñarse en ocupaciones especializadas. Desde su implementación, se han emitido cerca de 15.200 visas H-1B1 a ciudadanos chilenos.
“Existen 1.400 visas H-1B1 nuevas para chilenos anualmente, y desde la pandemia, el número de visas emitidas se ha duplicado. Esto demuestra un creciente interés de los empleadores del país norteamericano por contar con el profesional chileno”, dice Pablo Navarrete, CEO de Visability.
Y ese crecimiento tiene una particularidad: no se concentra en un solo sector. La H-1B1 se ha convertido en una herramienta transversal, que hoy abre la puerta a profesionales de las más diversas disciplinas. “Entre los perfiles más demandados están ingenieros, abogados, pilotos, profesores, mecánicos industriales, veterinarios, agrónomos, logística, comercio exterior. Esta versatilidad convierte a la H-1B1 en una herramienta estratégica para la movilidad profesional chilena”, agrega Navarrete.
El mercado laboral chileno atraviesa uno de sus escenarios más complejos en años: al desempleo se suma una informalidad laboral cercana al 27% de los ocupados, según el INE. En ese contexto, cada vez más profesionales, incluso quienes ya tienen trabajo estable, miran afuera en busca de mejores salarios y proyección.
“Hemos recibido consultas de profesionales que, pese a tener un contrato vigente en Chile, están buscando oportunidades laborales en el extranjero debido al contexto actual. Se trata de personas de distintas edades, géneros y profesiones que ven en esta opción una posibilidad para impulsar su desarrollo profesional”, señala Navarrete.
La tendencia también responde a la fuerte demanda de talento especializado en el mercado estadounidense. Según el informe de USCIS sobre la visa H-1B del año fiscal 2024, categoría de ocupaciones especializadas a la que también pertenece la H-1B1, el 64% de estas visas se concentra en profesionales de informática y tecnologías de la información, seguidos por arquitectura e ingeniería (10%), educación (6%), negocios (5,4%) y salud (4,2%).
La remuneración anual mediana de estos trabajadores alcanza los US$120.000 (más de 111 millones de pesos chilenos), y en los cargos de software supera los US$149.000, algo más de 138 millones de pesos chilenos, según datos del Departamento del Trabajo (DOL).
“Estados Unidos sigue necesitando profesionales calificados en distintas especialidades, y los chilenos tienen una ventaja gracias a la Visa H-1B1, que les permite acceder a oportunidades laborales en ese país. En muchos casos, el proceso puede completarse en menos de dos meses. Hemos gestionado la llegada de profesionales de diversas áreas que buscan impulsar su carrera, adquirir experiencia internacional y perfeccionar el inglés, una oportunidad que también beneficia a sus familias”, afirma el CEO de Visability.
Más allá de la situación económica, los especialistas sostienen que la internacionalización profesional responde también a un cambio en las expectativas laborales. Cada vez más personas priorizan acceder a mercados con mayor desarrollo tecnológico, mejores perspectivas salariales y posibilidades de crecimiento profesional.
En ese contexto, el dominio del inglés sigue siendo uno de los principales factores diferenciadores. Chile ha avanzado y hoy se ubica en un nivel "moderado" (puesto 54 de 123 en el índice EF English Proficiency), y quienes lo manejan con soltura cuentan con una ventaja decisiva para acceder a estas oportunidades.