Un equipo de investigadores desarrolló un chicle experimental que mostró resultados prometedores frente al virus del papiloma humano (VPH) y algunas bacterias relacionadas con el cáncer de cabeza y cuello.
El estudio fue publicado en Scientific Reports, revista Nature, y analizó muestras de saliva y enjuague bucal obtenidas de pacientes con cáncer escamoso de cabeza y cuello.
La formulación utiliza FRIL (Flt3 Receptor Interacting Lectin), una proteína obtenida del poroto Lablab purpureus. Los investigadores buscaban aprovechar la capacidad de esta proteína para unirse a partículas virales y facilitar su eliminación.
¿Qué ocurrió con el VPH?
En los experimentos realizados con las muestras de los pacientes, el chicle consiguió atrapar aproximadamente el 93% de las partículas de VPH presentes en saliva y cerca del 80% en muestras de enjuague bucal.
Entre los virus analizados estuvieron los tipos VPH 16 y 18, considerados de alto riesgo debido a su asociación con distintos tipos de cáncer.
Sin embargo, este resultado tiene una importante limitación: el chicle no fue probado como tratamiento en personas. Los porcentajes corresponden a experimentos realizados con muestras biológicas fuera del organismo.
Por lo tanto, los resultados no permiten afirmar que mascar esta goma elimine el VPH de una persona, prevenga una infección o reduzca por sí sola el riesgo de desarrollar cáncer.
También apuntó contra dos bacterias
La investigación estudió además dos microorganismos presentes en la cavidad oral que han sido asociados con el cáncer de cabeza y cuello: Porphyromonas gingivalis y Fusobacterium nucleatum.
Para combatirlas, los científicos combinaron la goma con protegrina-1, un péptido con actividad antimicrobiana.
En las muestras analizadas, esta combinación consiguió reducir en más de 99% ambas bacterias.
Los investigadores también observaron que la formulación podía actuar de manera selectiva, sin producir la misma reducción sobre determinadas bacterias consideradas parte del microbioma oral.

¿Es realmente un chicle contra el cáncer?
No. Al menos, todavía no, ya que el estudio no demuestra que este chicle pueda curar, tratar o prevenir el cáncer.
Lo que muestra es que una formulación experimental consiguió atrapar partículas de VPH y reducir determinadas bacterias en muestras obtenidas de pacientes.
La propuesta de los investigadores es que esta tecnología pueda eventualmente convertirse en una herramienta complementaria para disminuir microorganismos relacionados con enfermedades de la cavidad oral y el cáncer de cabeza y cuello.
Antes de conocer si realmente puede utilizarse como tratamiento o estrategia preventiva, serán necesarios estudios en personas y ensayos clínicos que permitan evaluar su eficacia y seguridad.
Por ahora, se trata de un resultado experimental prometedor, pero todavía lejos de ser un tratamiento contra el cáncer disponible para pacientes.