Cada 22 de julio se conmemora el Día Mundial del Cerebro, una fecha que busca concientizar sobre la importancia de cuidar este órgano y prevenir enfermedades neurológicas. Sin embargo, a diferencia de otras partes del cuerpo, el cerebro no expresa su malestar mediante dolor, sino a través de distintas manifestaciones físicas y emocionales.
El académico de College UC y de la Facultad de Medicina de la Universidad Católica, Ariel Lara, explicó que un cerebro sometido a estrés prolongado puede enviar señales que muchas veces pasan desapercibidas, pero que no deben ignorarse.
¿Cuáles son las señales de que el cerebro está sobrecargado?
- Irritabilidad
- Dificultad para concentrarse
- Alteraciones del sueño
- Tensión muscular
- Molestias digestivas
"El cerebro habla a través del cuerpo precisamente porque no tiene voz propia", explicó Ariel Lara.
El académico precisó que estas manifestaciones no corresponden a una falta de voluntad ni a un problema de actitud, sino que son respuestas biológicas provocadas por la liberación constante de cortisol, conocida como la hormona del estrés.
Hábitos para cuidar la salud del cerebro
- Mantener horarios regulares del sueño: aprovechar la luz natural de la mañana para regular el reloj biológico
- Realizar actividad física todos los días: ayuda a controlar las hormonas relacionadas con el estrés
- Fortalecer los vínculos sociales: contar con una red de apoyo disminuye la respuesta biológica frente a situaciones estresantes
¿Cuándo es momento de buscar ayudar profesional?
El especialista explicó que, como el cerebro no manifiesta su malestar a través del dolor, la principal señal de alerta es la pérdida sostenida de funcionamiento en la vida cotidiana.
Por ello, recomendó prestar atención cuando el desánimo o la ansiedad se mantienen durante semanas. También cuando aparecen dificultades para concentrarse que afectan el rendimiento en el estudio, el trabajo o las relaciones personales.
Otra señal importante son los cambios notorios y persistentes en la personalidad. A esto se suma la sensación de desconexión con la realidad o la dificultad para desenvolverse con normalidad, situaciones que requieren una evaluación profesional.
Finalmente, Ariel Lara enfatizó que acudir a un médico general, un psicólogo o un psiquiatra no debe verse como una medida extrema, sino como una forma de intervenir de manera oportuna y evitar que el problema se agrave.
"Consultar temprano no es exagerar, es lo que acorta el sufrimiento", concluyó el especialista.