En Chile la hipertensión arterial afecta a más de 4 millones de personas, es decir, entre el 27% y 30% de la población. Sin embargo, existe una brecha importante entre el diagnóstico y el tratamiento, ya que tan solo un tercio de los hipertensos miden su presión arterial de manera regular.
El doctor Alberto Barria, cardiólogo de Clínica Dávila Vespucio, detalla que la hipertensión se detecta efectuando tomas de presión de manera seriada. Estas pueden ser las habituales de la consulta médica o realizadas por otros profesionales de la salud.
Por su parte, el doctor Rodrigo Sagardia, médico general de Help Rescate explica que “para poder medir los niveles de presión arterial, es necesario tener un equipo adecuado, estar entre 15 y 20 minutos en reposo, sentado y con el toma presión en el brazo, a la altura del corazón”.
A su vez, el doctor Diego Pérez, cardiólogo infantil de Clínica Santa María, señala que las guías más recientes recomiendan la medición de la presión arterial al menos una vez al año desde los tres años de vida.
Síntomas
Mientras que el doctor Juan Hermosilla, médico internista de Clínica Biobío, advierte que en la gran mayoría de los casos, la hipertensión arterial es completamente asintomática: “Ocasionalmente puede producir dolor de cabeza en la nuca o zumbido de oídos, pero solo cuando las cifras ya son muy elevadas o existe daño en órganos. Esperar síntomas para consultar es un error frecuente y potencialmente fatal”.
¿Qué elementos influyen?
Existe la hipertensión primaria y la secundaria. “La primera tiene relación con la genética, que es la más común. En el segundo caso significa que ocurre a consecuencia de otra enfermedad como la apnea obstructiva del sueño, enfermedad renovascular, etc”, explica el doctor José Miño, cardiólogo de Clínica Ciudad del Mar.

Si bien puede tener un componente hereditario, también, intervienen muchos factores tales como la alimentación, la presencia de riesgo cardiovascular, otras enfermedades concomitantes, el consumo de tabaco, alcohol o drogas.
“Estos factores de riesgo han aumentado, lo que se percibe como una posible razón para un incremento en los diagnósticos de hipertensión en personas más jóvenes en los últimos años”, comenta el doctor Miño.
En relación a los hábitos alimenticios y su relación con la hipertensión, la doctora Javiera Salvador, nutrióloga de Clínica Dávila explica que probablemente un 50% sea genética y el otro 50% tenga que ver con hábitos de alimentación saludable, hacer ejercicio, evitar alcohol y cigarrillo, y mantener un peso saludable.
Por eso, recomienda evitar: "Los alimentos altos en sal por su alto contenido de sodio, esto es: snacks salados envasados (como papas fritas), ultraprocesados, conservas en salmuera (se pueden enjuagar para reducir el sodio), aderezos listos para ensaladas, salsa de soya, caldos concentrados para cocinar (en cubito), sopas de sobre, fideos listos en 3 minutos".
Hipertensión en niños
El cardiólogo infantil Diego Pérez indica que actualmente conocemos factores de riesgo modificables en niños que pueden predecir su riesgo en la adultez de padecer hipertensión y eventos cardiovasculares, como infarto al miocardio y accidente cerebrovascular. “En conclusión, detectar y manejar la hipertensión arterial de manera temprana es una forma de cuidar la salud del niño y del futuro adulto”, sostiene.
¿Cuándo nos debemos preocupar?
El profesional de Help Rescate afirma: “presiones sobre 180 - 110, que el paciente tenga algún síntoma que crea pueda atribuir a la hipertensión, es aconsejable acudir a un servicio de urgencia. Esta es una enfermedad silenciosa donde, en algunos casos, se produce un crecimiento del músculo del corazón, este empieza a trabajar con dificultad y, entonces, además de tener riesgo de hacer infarto miocárdico, accidentes vasculares, mantiene riesgo de producir cardiopatías”.