A propósito de la repentina muerte de la cineasta iraní-francesa Marjane Satrapi, conocida por la novela autobiográfica “Persépolis", que falleció a los 56 años debido a una profunda "tristeza" por perder a su esposo, desde la psicología se reveló si esto realmente puede suceder.
¿Has sentido que mueres de pena? Una situación que la mayoría de las personas ha vivido debido a una ruptura amorosa, un amor no correspondido, infidelidad o hasta la muerte de un amigo o familiar; aunque casi todos logran salir adelante y superar el sufrimiento, muchos no.
Lo que está claro es que casi nadie muere de amor ni de pena, pero con la repentina muerte de Marjane Satrapi aparece la discusión sobre cómo afecta perder a quien deseabas compartir el resto de tu vida, porque ella perdió a su esposo Mattias Ripa y fue la misma familia que realizó la declaración.
“Marjane Satrapi murió de tristeza poco más de un año después del fallecimiento de Mattias Ripa, su esposo y el amor de su vida”, señaló el documento familiar, según la agencia AFP.
¿Se puede morir de pena? Esto dice la psicología sobre el impacto del dolor emocional
La psicóloga de la clínica Las Condes, Javiera Aguirre, conversó con 24horas.cl y reveló si realmente se puede morir de pena.
"Desde la psicología, cuando las personas dicen que alguien murió de pena, generalmente no se refieren a que la tristeza fue la causa directa de muerte, sino que se refieren a que una pérdida significativa de un ser querido puede generar un impacto emocional y físico muy profundo, y sabemos que el dolor intenso afecta no solo la salud mental, sino que también afecta el funcionamiento del organismo", explicó la especialista.
"Una persona que va atravesando una pérdida importante puede ir experimentando alteraciones del sueño, una disminución del apetito, por supuesto que algún aislamiento social, menor motivación para cuidarse e incluso un aumento del estrés fisiológico, y puede aumentar en grandes cantidades el cortisol, lo que puede esto influir negativamente en su estado de salud general", agregó.

Entonces, la pena profunda al perder a un ser querido afecta a nivel físico y emocional. Por ejemplo, la psicóloga afirmó que en los primeros meses de duelo "aumenta el riesgo de problemas cardiovasculares y otras complicaciones médicas; por eso, aunque morir de pena no es un diagnóstico clínico, sí esta expresión refleja algo real, algo que ocurre porque el sufrimiento emocional puede tener consecuencias concretas".
Incluso hay personas que pierden el sentido de la vida y hasta pierden la identidad: "Cuando una pérdida es especialmente dolorosa, algunas personas logran adaptarse gradualmente; pero otras no logran adaptarse y pueden experimentar un deterioro emocional y físico importante porque el dolor emocional está conectado directamente con el cuerpo", cerró.