Polémica ha causado el proyecto de ley "Escucha su corazón", que busca que las mujeres escuchen los latidos antes del aborto en la interrupción voluntaria del embarazo bajo las tres causales permitidas en Chile. Bajo este contexto, se consultó cómo afectaría en la salud mental a quienes ya estarían atravesando uno de los momentos más complejos en sus vidas si se acepta esta iniciativa.
Este plan no solo ha llamado la atención por su propuesta, sino también por uno de sus artículos que propone que el médico se niegue a practicar el aborto si la mujer rechaza escuchar la actividad cardíaca.
Ante ese panorama, 24horas.cl conversó con la psicóloga de la Clínica de Las Condes, Javiera Aguirre, quien reveló cómo este proyecto que está en marcha afecta gravemente a las mujeres en lo emocional.
"Obligar a una mujer a escuchar los latidos fetales antes de interrumpir un embarazo bajo alguna de las tres causales legales que están en Chile puede constituir una experiencia emocionalmente coercitiva, porque sería desde la obligación y no desde el deseo genuino de la mujer", comenzó explicando la especialista.
"Muchas de estas mujeres ya están atravesando situaciones de alta vulnerabilidad porque están tomando una decisión muy compleja, muy difícil, y también está en riesgo hasta su propia vida debido a la inviabilidad fetal o están atravesando un embarazo producto de una violación", argumentó.
Lo que podría producir el proyecto "Escucha su corazón"
El proyecto de ley "Escucha su corazón" podría generar grandes daños emocionales en las mujeres, así lo confirmó la psicóloga Aguirre, donde entregó las principales consecuencias emocionales.
"Imponer un estímulo con alta carga emocional en contra de su voluntad puede aumentar sentimientos de culpa, angustia, ansiedad y también provocar una desregulación. Además, puede afectar a la percepción de autonomía y control sobre una decisión ya profundamente difícil, o sea, están atravesando una situación tan complicada y, además, no tener control sobre la toma de decisiones de mi propia vida es complejo", detalló.

"La evidencia en salud mental muestra que la pérdida de autonomía y las intervenciones vividas como coercitivas se asocian a mayor malestar psicológico. Por ende, no hay una evidencia en salud mental que obligara a una persona a escuchar los latidos de este bebé antes de una decisión como un aborto por las tres causales que vaya a ser positivo para la mujer", advirtió.
Finalmente, la especialista consignó que las decisiones clínicas deben ser resguardadas para el bienestar de las pacientes y "el acompañamiento en estos casos debiera centrarse en el respeto, la información y la contención, evitando intervenciones que puedan vivirse como una presión emocional adicional a la situación vivida".