La llegada de la temporada otoño-invierno y el descenso de las temperaturas marcan también el inicio de una mayor circulación de virus respiratorios. Influenza, COVID-19 y otros cuadros estacionales podrían adelantarse este año, por lo que especialistas subrayan la importancia de la vacunación, sobre todo en grupos de riesgo.
Rol clave de la vacunación a grupos que no son considerados como de riesgo
Sin embargo, médicos también destacan la importancia que tiene la vacunación en los grupos de la población que no son considerados como de riesgo, y que tiene que ver con los contagios.
En diálogo con 24Horas.cl, el doctor Marcos Huilcamán, infectólogo de Clínica Ciudad del Mar, explicó que "vacunar a la población que no pertenece a grupos de riesgo cumple un rol fundamental, porque permite disminuir la transmisión de la enfermedad y reducir el contagio hacia las personas más vulnerables".
“En ese sentido, se trata de una estrategia de salud pública o de inmunidad de rebaño, ya que al bajar la circulación viral se reduce la probabilidad de que quienes tienen mayor riesgo desarrollen cuadros graves. Por eso, cuando se
plantea una estrategia de vacunación, no debiera enfocarse solo en los grupos de mayor riesgo, sino también en la población general, que contribuye a frenar la propagación del virus", agregó.

Grupos de riesgo
Por su parte, el doctor Pablo Gallardo, jefe de Geriatría de Clínica Santa María, apuntó que “en los adultos mayores es fundamental la vacunación, ya que su sistema inmune está disminuido y la respuesta a nuevas cepas los hace más vulnerables por la baja capacidad de respuesta".
Además, durante la campaña de invierno, también se incorporan grupos específicos para la prevención del virus respiratorio sincicial (VRS). El doctor Marcos Huilcamán, infectólogo de Clínica Ciudad del Mar, explicó que esta inmunización está dirigida a lactantes y recién nacidos desde marzo de 2026, además de embarazadas entre las 24 y 36 semanas de gestación, con el objetivo de proteger al recién nacido.
Agregó que también se recomienda para todas las personas mayores de 75 años y para quienes tienen entre 50 y 74 años con enfermedades crónicas.