El paso de los años trae cambios en la energía de los perros, pero cuando una mascota comienza a fatigarse con facilidad, reduce la duración de sus paseos o deja de mostrar interés por jugar, no siempre se trata de un proceso normal asociado a la edad. En muchos casos, estas conductas pueden ser las primeras señales de una enfermedad cardíaca que avanza de manera silenciosa.
La afección cardíaca más frecuente en perros es la Enfermedad Degenerativa de la Válvula Mitral (MMVD), una patología que afecta aproximadamente al 10% de la población canina. Se produce cuando una de las válvulas del corazón deja de funcionar correctamente, permitiendo el retorno de la sangre y generando un soplo cardíaco, uno de los primeros indicios detectables durante un examen veterinario.
Uno de los principales desafíos de esta enfermedad es que, en la mayoría de los casos, progresa sin síntomas evidentes. Se estima que entre un 75% y un 80% de los perros permanece en una etapa preclínica, es decir, sin manifestaciones visibles, aunque el daño cardíaco ya está presente.
¿Cuáles son las señales de alerta?
Aunque la enfermedad puede pasar desapercibida durante años, existen cambios que pueden advertir que el corazón del perro no está funcionando correctamente. Entre ellos destacan:
- Se cansa más rápido durante los paseos
- Se detiene con frecuencia al caminar
- Presenta respiración acelerada o jadeo en reposo
- Tiene episodios de tos persistente
- Ha perdido interés por jugar o realizar actividad física
La médica veterinaria con dedicación en cardiología y directora nacional del Colegio Médico Veterinario de Chile (Colmevet), Jocelyn Atenas, explicó que estos síntomas nunca deben normalizarse: "Si un perro que antes caminaba diez minutos ahora se detiene a los ocho, se agita con facilidad o presenta tos y respiración acelerada en reposo, no hay que asumir que es consecuencia de la edad. Es importante acudir al médico veterinario, ya que la enfermedad puede avanzar silenciosamente si no se trata oportunamente".
Razas con mayor riesgo de enfermedad cardíaca
La Enfermedad Degenerativa de la Válvula Mitral (MMVD) se presenta con mayor frecuencia en perros de razas pequeñas y medianas, entre ellas:
- Cavalier King Charles Spaniel
- Dachshund
- Poodle
- Chihuahua
- Cocker Spaniel
Además, el riesgo aumenta en un 60% o más a partir de los siete años, especialmente cuando existen factores como obesidad, sedentarismo o una alimentación inadecuada.

Diagnóstico precoz: la clave para retrasar la enfermedad
Detectar esta enfermedad antes de que aparezcan síntomas es fundamental para retrasar su progresión. Cuando el veterinario identifica un soplo cardíaco y confirma que el corazón ha comenzado a aumentar de tamaño, pero el perro aún no presenta insuficiencia cardíaca, es posible iniciar tratamientos que ayuden a prolongar el período libre de síntomas.
En Chile ya se encuentra disponible VETMEDIN®, el primer tratamiento aprobado para actuar en esta etapa de la enfermedad, permitiendo retrasar el desarrollo de la insuficiencia cardíaca en pacientes diagnosticados oportunamente.
La tutora de poodles Myriam Rodríguez, quien ha convivido durante años con perros diagnosticados con cardiopatías, destacó la importancia de actuar a tiempo: "Detectar una enfermedad cardíaca de forma temprana puede hacer una gran diferencia en la calidad de vida de nuestras mascotas. Lo más importante es no esperar a que aparezcan síntomas graves para consultar", afirmó.
Controles veterinarios pueden marcar la diferencia
Los especialistas recomiendan realizar controles veterinarios periódicos, especialmente en perros mayores de siete años o pertenecientes a razas con mayor predisposición.
Durante la consulta, la auscultación con estetoscopio permite detectar un soplo cardíaco. Si existe sospecha, el médico veterinario puede solicitar radiografías, ecocardiografía y otros exámenes para confirmar el diagnóstico y determinar la etapa de la enfermedad, de acuerdo con la clasificación de la Escuela Americana de Medicina Interna Veterinaria (ACVIM).
Si tu perro se fatiga más rápido, ha disminuido su actividad o ya no disfruta de los paseos como antes, no lo atribuyas únicamente al envejecimiento. Una evaluación veterinaria a tiempo puede ayudar a detectar una enfermedad cardíaca en sus primeras etapas y mejorar significativamente su calidad de vida.