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Estudio de la U. de Chile: edulcorantes alteran metabolismo y microbiota hasta en nietos

El sondeo de la casa de estudios reveló que el consumo de stevia y sucralosa dentro de los límites permitidos puede provocar alteraciones metabólicas y genéticas capaces de traspasarse a las siguientes generaciones.

24horas.cl

Estudio de la U. de Chile: edulcorantes alteran metabolismo y microbiota hasta en nietos

Viernes 17 de abril de 2026

La creencia de que los edulcorantes son alternativas inocuas al azúcar está bajo la lupa. Un nuevo estudio de la Universidad de Chile, publicado el pasado 9 de abril en la prestigiosa revista Frontiers in Nutrition, demostró que el consumo parental de sucralosa y stevia puede impactar la microbiota intestinal y el metabolismo de hijos y nietos, aun cuando estos últimos nunca hayan estado expuestos directamente a dichas sustancias.

El trabajo, titulado "Artificial and natural non-nutritive sweeteners drive divergent gut and genetic responses across generations", utilizó modelos murinos para observar cómo estos aditivos modifican la composición bacteriana del intestino y la producción de ácidos grasos de cadena corta, elementos esenciales para el sistema inmunológico y la barrera intestinal.

Hallazgos clave: el peso de la sucralosa

El equipo multidisciplinario, integrado por investigadores de las facultades de Medicina, Ciencias Sociales, Ciencias Veterinarias y el INTA, determinó que la sucralosa —un compuesto sintético organoclorado— genera cambios más intensos y duraderos que la stevia.

"Observamos cambios en la microbiota intestinal en los consumidores, en sus hijos y nietos. Los efectos fueron más pronunciados con la sucralosa", explicó la profesora Francisca Concha Celume, primera autora del estudio.

La investigadora enfatizó un dato preocupante: estos efectos se detectaron bajo un consumo habitual, sin exceder la Ingesta Diaria Admisible (IDA) establecida por los organismos reguladores. Esto significa que las cantidades presentes en una dieta común (yogures, jugos "zero", cereales y endulzantes de mesa) son suficientes para gatillar estas respuestas biológicas.

Epigenética: el legado de la dieta

¿Cómo es posible que un nieto herede los efectos de lo que consumieron sus abuelos? La respuesta reside en la epigenética y la herencia de la microbiota.

El Drdoctor Martin Gotteland, académico del Departamento de Nutrición e investigador del INTA, explicó que las dietas altas en ultraprocesados y edulcorantes pueden modificar la actividad de los genes (sin alterar el ADN) en las células germinales o durante el embarazo.

"Padres con una microbiota alterada pueden transmitir una comunidad microbiana menos diversa a su descendencia. Aunque los hijos no consuman sucralosa, pueden heredar señales biológicas modificadas a través del ambiente prenatal", detalla Gotteland. Además, el equipo reveló un dato inédito: en estudios preliminares en Santiago, se ha detectado sucralosa en el líquido amniótico y la leche materna de mujeres embarazadas.

Diferencias entre lo sintético y lo natural

La diferencia en el impacto entre ambos productos radicaría en su origen químico. Mientras que la stevia proviene de la planta Stevia rebaudiana y posee propiedades antioxidantes, la sucralosa es un compuesto sintético obtenido mediante la cloración de la sacarosa, lo que le otorga un carácter prooxidante en las células.

Por su parte, el director del INTA, Francisco Pérez-Bravo, señala que este fenómeno se conoce como "imprinting" o impronta metabólica. "Es muy llamativo ver efectos en una segunda generación. Esto confirma la importancia de la medicina transgeneracional y la necesidad de una nutrición cada vez más personalizada", indicó.

Un llamado a la precaución

Pese a los contundentes resultados, los autores llaman a la cautela. Al ser un estudio de ciencia básica en modelos animales, sirve para "iluminar" respuestas biológicas que deben seguir siendo estudiadas en humanos.

La recomendación final de los expertos no es necesariamente el pánico, sino la consciencia sobre la "sobrecarga": la suma invisible de edulcorantes que consumimos diariamente en productos procesados, la cual podría estar moldeando la salud de las generaciones futuras.