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Con una inyección: el prometedor avance que busca revertir la osteoartritis

La terapia pretende regenerar las articulaciones dañadas en lugar de solo aliviar el dolor. Tras resultados prometedores en estudios preclínicos, los investigadores esperan iniciar ensayos en humanos en cerca de 18 meses.

24horas.cl

Adulta mayor siendo atendida por osteoartritis en su rodilla

Viernes 3 de julio de 2026

Una inyección experimental desarrollada por investigadores de Estados Unidos logró revertir la osteoartritis en animales entre cuatro y ocho semanas, avance que podría transformar el tratamiento de una enfermedad que afecta a una de cada seis personas mayores de 30 años en el mundo y que actualmente no tiene cura. Eso sí, la terapia todavía no ha sido probada en personas.

El desarrollo fue liderado por científicos de la Universidad de Colorado Boulder, la Universidad de Colorado Anschutz y la Universidad Estatal de Colorado. El proyecto acaba de avanzar a la segunda fase del programa NITRO de la Agencia Federal de Proyectos de Investigación Avanzada para la Salud de Estados Unidos (ARPA-H), que contempla un financiamiento de hasta 33,5 millones de dólares.

Un tratamiento que busca reparar las articulaciones

A diferencia de los tratamientos actuales, que buscan aliviar el dolor o retrasar el avance de la enfermedad, esta investigación apunta a regenerar el cartílago y reparar las articulaciones dañadas.

El equipo desarrolló dos terapias experimentales. La primera consiste en una única inyección que reutiliza un medicamento ya aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), administrado mediante un sistema de partículas que libera el fármaco de forma gradual durante varios meses.

Doctor inyectando la rodilla de un pacienteDoctor inyectando una rodilla

La segunda está pensada para lesiones más avanzadas e incorpora un biomaterial con proteínas modificadas que se aplica mediante artroscopia y estimula a las propias células del organismo para reparar defectos en el cartílago y el hueso.

¿Qué resultados obtuvo la investigación?

De acuerdo con la investigadora principal, Stephanie Bryant, profesora de Ingeniería Química y Biológica de la Universidad de Colorado Boulder, la inyección permitió que, según los investigadores, las articulaciones con osteoartritis recuperaran un estado saludable entre cuatro y ocho semanas después del tratamiento en modelos animales.

Además, el biomaterial logró una regeneración completa de lesiones en cartílago y hueso en estos estudios. Las terapias también mostraron efectos regenerativos en células humanas obtenidas de pacientes sometidos a reemplazos articulares.

"En dos años, logramos pasar de una idea ambiciosa a desarrollar estas terapias y demostrar que revierten la osteoartritis en animales", afirmó Bryant.

La investigadora agregó que el objetivo es ir más allá del alivio de los síntomas: "No solo queremos tratar el dolor y detener la progresión de la enfermedad, sino acabar con ella".

¿Qué es la osteoartritis?

La osteoartritis es una enfermedad degenerativa que desgasta el cartílago que protege las articulaciones, provocando que los huesos rocen entre sí. Con el tiempo puede causar dolor, rigidez, pérdida de movilidad e incluso deformaciones articulares.

Actualmente no existe una cura. Los tratamientos disponibles se enfocan principalmente en controlar el dolor y la inflamación o, en los casos más graves, recurrir al reemplazo de la articulación.

Adulta mayor con dolor de rodilla

El siguiente paso: ensayos en humanos

Pese a los resultados obtenidos, los investigadores enfatizan que la terapia aún se encuentra en etapa preclínica, por lo que deberá demostrar su seguridad y eficacia en ensayos clínicos antes de que pueda utilizarse en pacientes.

El equipo espera publicar los resultados de los estudios en animales en una revista científica revisada por pares durante este año y ya creó la empresa Renovare Therapeutics Inc. para impulsar el desarrollo de la tecnología.

Si las próximas etapas avanzan según lo previsto, los primeros ensayos clínicos en humanos podrían comenzar en aproximadamente 18 meses, de acuerdo con la estimación de Stephanie Bryant.

"Esto podría suponer un verdadero cambio radical para los pacientes", concluyó la investigadora.