La creciente tensión en Medio Oriente tras los ataques hacia Irán comienza a exponer diversas posibles consecuencias en Chile en materia económica.
El aumento en el precio del dólar, el cierre de las operaciones en el Estrecho de Ormuz y las consiguientes complicaciones para el abastecimiento del petróleo mundial y un posible daño a los fondos previsionales, son solo algunas de las aristas que se prevén afecten a la realidad nacional.
Al respecto, el tema alimenticio también se suma como foco a considerar, donde las frutas y verduras suelen ser cuestión de análisis con un posible daño colateral ante crisis de esta envergadura.
¿Podrían subir de precio las futas o verduras en Chile?
Frutas en ferias chilenas
Víctor Catán, presidente de la Federación de Productores de Frutas de Chile (Fedefruta), explicó a 24horas.cl que el escenario actual no debiera, en los próximos días, significar un aumento en el precio de los productos.
Sin embargo, advirtió que este contexto podría cambiar si se considera un mayor periodo de tiempo.
"En el corto plazo no va a tener efecto. Pero sí en el largo plazo podría revertir algún tipo de afectación", dijo.
Asimismo, Catán llamó a la calma, argumentando que "es muy difícil traspasar alzas en los costos de manera directa a los consumidores".
"Eso se hace de manera paulatina si es que se puede hacer, porque depende mucho de la oferta que exista", sentenció.
Qué pasa con las frutas chilenas hacia el exterior
Ignacio Mieres, head of research de la app de inversiones XTB Latam, sostuvo por su parte que dado que Medio Oriente representa entre el 1% y el 3% de los envíos de fruta chilena, no existe una afectación directa en las exportaciones.
Al respecto, señaló a este portal que "el factor de mayor peso es el energético: el estrecho de Ormuz, por donde circula el 20% del petróleo mundial".

Esta es "una disrupción donde allí sí se traduciría en alzas en los precios de la bencina y del diésel en Chile, lo que encarecería el transporte y la distribución interna de alimentos frescos".
"A esto se suma el impacto logístico: si las navieras optan por rutas marítimas más largas para evitar la zona de conflicto, aumentarían tanto los tiempos de entrega como los costos de importación de insumos agrícolas, como fertilizantes y agroquímicos, lo que presionaría el costo de producción", añadió.
Para Mieres, el mayor riesgo radica en "una escalada prolongada del conflicto. Chile depende casi en su totalidad de la importación de combustibles, lo que lo hace especialmente vulnerable a shocks energéticos externos. Si la situación se sostiene en el tiempo, el alza en los costos de energía y transporte terminaría trasladándose, inevitablemente, al precio final de frutas y verduras en el mercado interno".