El presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), Antonio Walker, reaccionó con preocupación al anuncio de Iansa de dejar de recibir remolacha nacional, calificándolo como "un balde de agua fría" para el sector agrícola.
En entrevista con el Canal 24 Horas, Walker explicó que la medida fue comunicada recientemente a los agricultores, generando incertidumbre en un escenario ya complejo.
"Los cultivos tradicionales están muy complicados (...) han subido los costos de producción, como el petróleo, fertilizantes y transporte, mientras los precios siguen bajos", señaló.
Fin de un cultivo emblemático
Walker advirtió que la medida implica el fin de una actividad emblemática: "Se termina con un cultivo histórico para Chile y también se acaba la producción de azúcar en Chile".
Según detalló, la remolacha es parte clave de la rotación agrícola y corresponde a un sistema de agricultura de contrato, donde la empresa entrega financiamiento, asesoría técnica y apoyo productivo.
Cambio a caña de azúcar: decisión económica
El dirigente explicó que la empresa no cerrará la planta, sino que dejará de procesar remolacha nacional para refinar azúcar cruda importada desde Centroamérica, proveniente de caña de azúcar.
"Desde el punto de vista económico tiene lógica", reconoció Walker, argumentando que la caña posee menores costos de producción al cultivarse en climas tropicales sin necesidad de riego. "Las ventajas comparativas de la caña de azúcar son mayores", agregó.
Impacto en empleo y cadena productiva
Pese a entender la lógica empresarial, Walker enfatizó las consecuencias para el mundo rural. "Aquí se rompe una cadena muy importante de empleo, servicios de maquinaria e insumos", sostuvo.

Llamado a una transición gradual
Ante este escenario, la SNA pidió a Iansa extender la operación por una temporada adicional para facilitar la reconversión productiva.
"Nos hubiera gustado un tránsito más pausado. Si se avisaba con un año de anticipación, los agricultores podían adaptarse", indicó Walker. En esa línea, propuso postergar el cierre de la recepción de remolacha para la temporada 2027-2028.
"En agosto parte la siembra y hoy los agricultores no tienen claridad sobre qué cultivar. Necesitamos tiempo para reconvertirnos", concluyó.