Chile dará un nuevo paso en la exploración científica con el envío de un laboratorio al espacio. Se trata de un pequeño contenedor desarrollado por un equipo multidisciplinario y liderado por la Universidad de Chile, que será enviado a la Estación Espacial Internacional para realizar diversos experimentos en condiciones difíciles de replicar en la Tierra.
El dispositivo permitirá estudiar cómo reaccionan distintos sistemas biológicos y tecnológicos en un entorno de microgravedad y alta radiación.
El investigador y académico de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, Marcos Díaz, indicó que, “lo que buscamos es poner distintos experimentos en esta caja en el proceso de aprender cómo poner experimentos en el espacio”.
Entre los experimentos destacan el ensamblaje de ADN sintético, el análisis de glóbulos rojos y el estudio de microorganismos extremófilos, capaces de sobrevivir en ambientes hostiles como el fondo marino o salares.
El objetivo es observar si estas especies logran adaptarse a las condiciones del espacio y qué tipo de biomoléculas pueden generar, considerando su potencial uso en biotecnología.
Estos avances podrían, por ejemplo, contribuir al desarrollo de soluciones para mejorar la agricultura o enfrentar entornos extremos en la Tierra.
Además del área biológica, el proyecto también busca validar componentes tecnológicos que en el futuro podrían ser utilizados en satélites. Entre ellos, cámaras para monitorear fenómenos como el calentamiento global y sistemas de control para orientar dispositivos en el espacio.
“Uno quiere estar seguro de que muchas cosas que para nosotros acá funcionan, como todo lo que tienes en tu celular, la cámara, incluso la la linterna, si uno la lleva al espacio, ¿cómo estamos seguros que funciona? Y sigue funcionando de la misma manera”, explicó Esteban Vera, profesor de ingeniería eléctrica de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.
Durante la misión, que se extenderá por seis meses, los datos serán enviados periódicamente a la Tierra mediante imágenes y videos, lo que permitirá monitorear el estado de los experimentos en tiempo real.
El lanzamiento está programado para el próximo 8 de abril desde Estados Unidos, marcando un hito para la ciencia nacional.