Hace unos 14.000 años, cuando la Era de Hielo comenzaba a llegar a su fin, una escena de vida y muerte quedó congelada bajo la tierra de lo que hoy es Los Ángeles, Estados Unidos.
En ese entonces, donde actualmente existe una de las ciudades más grandes del país, el paisaje estaba marcado por enormes depósitos de brea: un líquido negro, espeso y pegajoso que emerge desde el interior de la tierra como una mezcla de petróleo evaporado y restos orgánicos.
LEE TAMBIÉN EN CONCIENCIA 24.7:
Tras las lluvias, algunos charcos de agua se formaban sobre la superficie, creando un espejismo mortal para los animales sedientos. Lo que parecía una fuente de hidratación era, en realidad, una trampa natural.
Uno de los animales que cayó en ella fue un enorme perezoso gigante de la especie Paramylodon. Con un peso estimado de entre cuatro y seis toneladas y una altura cercana a los cuatro metros, el herbívoro quedó atrapado lentamente sin poder escapar.

La escena atrajo a un grupo de esmilodontes, conocidos popularmente como tigres dientes de sable. Los depredadores intentaron aprovechar la oportunidad para atacar al gigantesco animal, utilizando sus enormes colmillos de más de 20 centímetros para herirlo.
Pero la trampa terminó convirtiéndose en una sentencia para todos. El líder de la manada, debilitado por una grave enfermedad, saltó sobre el perezoso y realizó el ataque final. Sin embargo, su propio estado de salud le impidió salir de la brea. Sus compañeros corrieron la misma suerte.
Miles de años después, un equipo de científicos logró reconstruir la historia detrás de aquella tragedia y descubrir la causa del sufrimiento del depredador: un tumor en un nervio de la columna vertebral.
El hallazgo fue liderado por el veterinario suizo Hugo Schmökel, experto en cirugías de columna, junto a las investigadoras Francesca Del Chicca y Regine Hagen Argudin Pina, en un estudio publicado en la revista Frontiers.
Una enfermedad causada por la falta de alimento y la consanguinidad
Según explicó Schmökel, los cambios climáticos y la caza humana redujeron drásticamente la disponibilidad de alimento para los tigres dientes de sable. La disminución de su población habría obligado a estos animales a reproducirse entre parientes cercanos, aumentando la aparición de alteraciones genéticas.
“La endogamia fue consecuencia de la disminución de la población. No disponemos de análisis de ADN. Tenemos que comparar las malformaciones con las de animales actuales que presentan un factor de consanguinidad conocido”, explicó el investigador en un correo electrónico.
La falta de diversidad genética habría favorecido la aparición de enfermedades y malformaciones, como el tumor que afectó al ejemplar analizado.
Rancho La Brea: una cápsula del tiempo bajo el asfalto
Los fósiles fueron encontrados en el Rancho La Brea, un sitio considerado único en el mundo por la cantidad y variedad de restos encontrados.
La colección reúne cerca de 3,5 millones de especímenes, incluyendo más de 60 especies de mamíferos, además de insectos, peces, anfibios, reptiles, aves y plantas.
Todos quedaron atrapados en las trampas de alquitrán, excepto los seres humanos. La brea permitió una conservación excepcional de los restos, al impedir el paso del oxígeno y frenar la descomposición. Una preservación que recuerda a la famosa escena del mosquito atrapado en ámbar de Parque Jurásico, aunque la recuperación de ADN de estas especies sigue siendo parte de la ficción.
Para estudiar la salud de los esmilodontes, los científicos compararon sus restos con grandes felinos actuales, como leones y tigres.
“Encontramos menos malformaciones y ningún rastro del tumor. También utilizamos al perro como referencia, ya que contamos con abundante material para estudiar. El lobo gris escandinavo, por su consanguinidad, también fue un buen ejemplo”, señaló Schmökel.

Sin ADN disponible, la investigación debe continuar mediante comparaciones con especies actuales y otros animales extintos.
“Intentaré estudiar más poblaciones extintas y vivas para comprender mejor estas malformaciones”, proyectó el veterinario que logró revelar el solitario y doloroso final de los últimos tigres dientes de sable atrapados en la brea.