Un reciente hallazgo en el sur de Chile abre una luz de esperanza para la ranita de Darwin, pero también enciende las alarmas. Una nueva población de este anfibio En Peligro de Extinción fue identificada en el norte de la Isla Grande de Chiloé, justo en un área que podría verse afectada por infraestructura eléctrica ya aprobada. El descubrimiento se realizó a fines de 2025 en el Refugio de Ranitas Butamanga, como parte de un programa de conservación privada impulsado por la ONG Ranita de Darwin.
LEE TAMBIÉN EN CONCIENCIA 24.7:
- Olas de calor oceánico récord: más de la mitad de los arrecifes de coral del mundo han sido afectados
- Mitigan las olas de calor: estudio identifica 77 “zonas frías” en las comunas de mayor temperatura del Gran Santiago
- Estudio advierte que el cambio climático intensifica tormentas y activa un peligroso efecto dominó
Una especie única en el mundo
La ranita de Darwin es uno de los anfibios más emblemáticos de Chile y destaca por su extraordinaria estrategia reproductiva. De las más de 9.000 especies de anfibios conocidas, es la única en que el macho cría a los renacuajos dentro de su saco vocal, alimentándolos con una secreción rica en nutrientes hasta que emergen como pequeñas ranitas al bosque nativo. Este singular comportamiento la convierte en una especie de alto valor científico y de conservación.

Un hallazgo que abre esperanza
El registro de esta nueva población representa una noticia positiva para la conservación de la ranita de Darwin, especialmente en el archipiélago de Chiloé, zona clave para la supervivencia de la especie.
“Encontrar ranitas de Darwin en nuestro predio es la sorpresa más grande que hemos tenido desde que llegamos en 2015”, señaló Andrés Lagarrigue, gestor del refugio.
El programa de conservación se basa en acuerdos voluntarios con propietarios, quienes se comprometen a proteger anfibios, bosques nativos y humedales, con apoyo técnico y científico de la ONG.
La amenaza: línea de transmisión eléctrica
Pese al hallazgo, la población enfrenta un riesgo inmediato. El sitio coincide con el trazado de una línea de transmisión eléctrica de la empresa Transelec, proyecto que ya cuenta con aprobación ambiental. Según los antecedentes, el estudio de impacto no detectó la presencia de la especie ni incorporó medidas de protección. El trazado contempla tala de bosque nativo a menos de 100 metros de la población recién descubierta, lo que podría alterar de forma irreversible el sistema hidrológico y la conectividad del hábitat.
“El problema es que la ranita de Darwin se desplaza muy poco y sólo a través del bosque nativo”, explicó el Dr. Andrés Valenzuela, presidente de la ONG Ranita de Darwin.
El especialista advirtió que la fragmentación del bosque por líneas de alta tensión puede afectar el intercambio genético entre poblaciones y deteriorar su viabilidad a largo plazo.
Fragilidad de los ecosistemas de Chiloé
Expertos subrayan que el hallazgo vuelve a evidenciar la vulnerabilidad de la biodiversidad en el norte de Chiloé. La Dra. Jenny Schmid-Araya advirtió que este tipo de proyectos puede impactar negativamente la conectividad entre humedales, turberas, pomponales y bosques nativos, ecosistemas clave para múltiples especies.

Desde el ámbito jurídico, Tamara Navia, abogada de ONG FIMA, sostuvo que el descubrimiento constituye un antecedente relevante que no fue considerado en la evaluación ambiental y que las autoridades deben abordar el riesgo de fragmentación del hábitat.
Una especie en retroceso
La ranita de Darwin habita exclusivamente en Chile y una pequeña franja de Argentina. El archipiélago de Chiloé es especialmente relevante porque allí Charles Darwin colectó la especie por primera vez en 1834. Sin embargo, la especie enfrenta múltiples amenazas. Una pandemia provocada por un hongo microscópico ha causado su desaparición en diversos lugares. Sólo en 2023, más de 1.300 individuos murieron en el Parque Tantauco, lo que obligó a un rescate de emergencia.
Un futuro incierto
Hoy, la población descubierta en Butamanga podría transformarse en un enclave clave para la supervivencia de la especie en el norte de Chiloé. No obstante, su destino dependerá de las decisiones que se adopten frente al proyecto eléctrico. Por ahora, las ranitas de Darwin continúan reproduciéndose en uno de sus últimos refugios del planeta, mientras científicos y organizaciones llaman a reforzar las medidas de protección.