El agroclimatólogo de la Universidad de Talca, Patricio González Colville, proyectó un escenario de primavera cálida y húmeda para la zona central, seguido por un verano con temperaturas que podrían superar los 39 °C por la influencia de un fenómeno de El Niño "fuerte".
Esta condición climática extrema replica los registros del periodo estival 2024. En dicho ciclo se alcanzaron marcas históricas en sectores rurales, destacando 40,9 °C en Til-Til, 40,4 °C en Marchigüe y 40,1 °C en Traiguén.
Para la primavera, el especialista advirtió sobre un incremento en los riesgos para la fruticultura producto de la humedad. La combinación de calor y precipitaciones alternadas favorece la aparición de enfermedades fungosas, sumado a la eventual presencia de granizos y heladas tardías durante la floración.
"La agricultura y, en especial la fruticultura, que empieza sus ciclos de floración y maduración, puede tener alta vulnerabilidad a los extremos meteorológicos", señaló el investigador del Centro de Investigación de Riesgo y Agroclimatología (CITRA UTalca).
González enfatizó que las precipitaciones registradas durante este año solo interrumpen temporalmente el déficit hídrico del país. El experto prevé el retorno del ciclo de sequía para los años 2028 o 2029 una vez finalizado el evento actual.
El balance pluviométrico confirma superávits débiles en el territorio nacional. Santiago mantiene un déficit del 3,4%, Chillán bordea el 10% y Puerto Montt alcanza un 16,6%, cifras que distan de los volúmenes acumulados en eventos históricos de similar intensidad como los de 1982 y 1997.