Antes de convertirse en el hombre que puso fin a los 16 años de Viktor Orbán como líder de Hungría, Péter Magyar enfrentó una de las mayores controversias de su carrera: la amenaza de un supuesto video sexual que buscaba perjudicar su candidatura.
En febrero de 2026, comenzó a circular en internet el anuncio de una grabación íntima que lo mostraría manteniendo relaciones sexuales e incluso consumiendo drogas, según fuentes ligadas al partido rival al suyo.
El propio Magyar denunció que se trataba de un intento de chantaje y aseguró que el material habría sido obtenido mediante métodos propios de servicios secretos, calificándolo como una “trampa de miel”.
El entonces candidato decidió adelantarse al escándalo. Explicó públicamente que el registro correspondería a un encuentro consensuado con una expareja en 2024 y presentó acciones legales. Pese al revuelo, el video nunca fue difundido.
El divorcio con Judit Varga: la ruptura que cambió su vida
Antes de esa polémica, su vida personal ya había quedado expuesta por su quiebre con Judit Varga, exministra de Justicia y figura central del gobierno de Viktor Orbán.

Ambos se conocieron en 2005, se casaron en 2006 y tuvieron tres hijos. Durante años fueron considerados una de las parejas más influyentes del oficialismo húngaro. Mientras Varga ascendía políticamente —incluso con proyección internacional—, Magyar asumió un rol más discreto, llegando incluso a pausar su carrera para cuidar a uno de sus hijos, según El Mundo.
Sin embargo, la relación terminó en divorcio en 2023, en medio de tensiones personales y políticas. Tras la separación, el conflicto escaló públicamente: Varga lo acusó de violencia doméstica y chantaje, acusaciones que Magyar negó, asegurando que eran parte de una estrategia para desacreditarlo.
El divorcio no solo significó el fin de su relación, sino también su salida definitiva del círculo de poder del oficialismo.

Hasta entonces, Magyar había sido parte del engranaje del Estado, con cargos en instituciones clave. Pero tras la ruptura y el escándalo político de 2024 —cuando un indulto a un condenado por encubrir abusos sexuales provocó la caída de Varga—, el abogado decidió dar un giro.
Aprovechando su conocimiento interno, comenzó a denunciar públicamente prácticas de corrupción dentro del gobierno, lo que marcó su transformación en el principal opositor de Orbán, según la BBC.
De escándalos personales a figura política
Lejos de hundirlo, tanto la polémica por el video como su mediático divorcio reforzaron su perfil como figura enfrentada al sistema.
Según El Mundo, Magyar utilizó su conocimiento interno del poder para denunciar la corrupción del “orbanismo”, construyendo una candidatura que conectó con el descontento ciudadano.
Su relato —el de un exintegrante del sistema que decide enfrentarlo— sumó apoyo transversal, incluso entre sectores que no comparten plenamente su visión conservadora.
