Los electrodomésticos están incorporando tecnologías que hace pocos años parecían propias de una casa del futuro. Equipos que ajustan su funcionamiento según los hábitos del hogar, envían notificaciones al teléfono o advierten una posible falla ya forman parte del mercado.
La cocina inteligente combina conectividad, automatización y eficiencia energética para reducir tareas repetitivas y entregar información que antes no estaba disponible.
¿Qué hace inteligente a un electrodoméstico?
La base de esta evolución es el Internet de las Cosas, conocido como IoT. El concepto se refiere a objetos conectados que pueden enviar y recibir datos mediante una red.
En la cocina, esto permite revisar el estado de un equipo, cambiar ajustes o recibir una alerta desde el celular. Plataformas como SmartThings, ThinQ y SmartHQ reúnen dispositivos en una aplicación y permiten crear rutinas, monitorear su funcionamiento o instalar actualizaciones.
No todos los modelos ofrecen las mismas funciones. Algunas características dependen de la marca, el país, la conexión Wi-Fi y la compatibilidad con otros equipos.
Cómo la inteligencia artificial ayuda a reducir el consumo
Uno de los principales usos de la inteligencia artificial está en el análisis de los patrones de uso. Algunos electrodomésticos pueden ajustar ciclos, temperaturas o periodos de funcionamiento según la actividad detectada.
El refrigerador es uno de los equipos donde esta tecnología ha avanzado con mayor rapidez, debido a que permanece encendido durante todo el día. Algunos modelos conectados permiten revisar el consumo, recibir una alerta cuando la puerta queda abierta y activar modos de ahorro desde una aplicación.
Samsung señala que determinados modelos con AI Energy Mode pueden optimizar la velocidad del compresor y el ciclo de descongelamiento según los hábitos y el entorno. ENERGY STAR también destaca que los aparatos conectados pueden reportar el uso energético y advertir condiciones que generan desperdicio.
Cómo controlar la cocción desde el celular
La conectividad también está modificando la preparación de alimentos. Un microondas inteligente puede enviar avisos sobre la cocción, recibir actualizaciones y, en ciertos modelos, ajustar el tiempo y la potencia a partir del código de un producto.
GE Appliances informa que SmartHQ permite monitorear el temporizador, usar comandos de voz y acceder a Scan-to-Cook, función que configura el equipo a partir del código de barras de alimentos compatibles.
Estas herramientas no reemplazan la supervisión ni las recomendaciones de seguridad. Buscan reducir pasos, mejorar la precisión y entregar mayor control.
Electrodomésticos capaces de detectar sus propias fallas
Otra innovación es la capacidad de detectar problemas sin esperar una visita técnica inicial. LG ThinQ incorpora Smart Diagnosis para revisar equipos compatibles, enviar alertas y proponer soluciones desde la aplicación.
El diagnóstico remoto puede identificar una puerta abierta, un filtro que requiere recambio o una configuración incorrecta. También permite entregar información más precisa al servicio técnico cuando se necesita una reparación.
Qué considerar antes de comprar un electrodoméstico inteligente
Antes de comprar un electrodoméstico conectado conviene revisar su consumo, la utilidad real de sus funciones y el periodo durante el cual recibirá actualizaciones. También importa conocer qué datos recopila la aplicación y si el aparato funciona normalmente sin internet.
La cocina inteligente ya no se define por tener una pantalla en cada puerta. Su avance está en equipos que utilizan datos para consumir mejor, anticipar problemas y simplificar tareas. La tecnología aporta valor cuando resuelve necesidades concretas del hogar.