El Pasaje 4 de la Población Antonio Varas, en Penco, fue escenario de una de las historias más trágicas en el marco de los incendios forestales en Ñuble y Biobío.
Álvaro Aroca, joven futbolista de 20 años, murió junto a su madre, Paola Bustamente, tras no poder escapar de las llamas.
Aroca era reconocido en la zona por ser una promesa tras jugar en el Club Lord Cochrane.
"Todos estamos impactados por este hecho tan lamentable, y es que no solo murió un lorense tan joven, sino también su madre (...) En estas horas de tanto dolor, acompañamos espiritualmente a sus seres queridos", dijo Patricia Salinas, presidenta del equipo.
La lesión que habría impedido su escape
La tragedia familiar se habría generado por una situación ligada a la actividad deportiva en la que se desempañaba.
Lo anterior se debe a que Álvaro Aroca había sido sometido recientemente a una operación, no teniendo la movilidad necesaria para caminar de manera independiente.
Así, madre e hijo perdieron la vida en el baño de la casa donde vivían.
Nelson Aroca, esposo y padre de las víctimas, entregó su testimonio de lo que debió engrentar.
"Mi hijo era un ángel, era muy amado. Lo que nos pasó duele. Es terrible salir y volver y ver todo perdido", relató Nelson.