Con la llegada del verano y el aumento de actividades recreativas al aire libre, las consultas por molestias musculares y articulares tienden a incrementarse. Trekking, deportes de playa, caminatas extensas y entrenamientos improvisados son parte del panorama estival, pero también una de las principales causas de lesiones físicas durante esta época del año.
Según la Encuesta Nacional de Actividad Física y Deporte 2024, elaborada por el Ministerio del Deporte, sólo el 44,9 % de las personas mayores de 18 años cumple con las recomendaciones mínimas de actividad física, es decir, realizar al menos 150 minutos semanales de ejercicio moderado o 75 minutos de actividad vigorosa.
Este panorama evidencia que más de la mitad de los adultos no alcanza los niveles de movimiento sugeridos por la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo que se traduce en una alta prevalencia de estilos de vida sedentarios que aumentan el riesgo de molestias musculares, falta de resistencia y lesiones ante esfuerzo físico inesperado.
En este contexto, Juan Raúl Bravo, kinesiólogo y especialista en prevención y recuperación musculoesquelética de Kinegun, explica que el principal error en verano es “exigirle al cuerpo más de lo que está preparado para responder, asumiendo que el descanso o las vacaciones compensan automáticamente la falta de acondicionamiento físico. El cuerpo no se adapta de un día para otro. Pasar de una rutina sedentaria a una actividad intensa, sumado al calor y a una menor recuperación, aumenta significativamente el riesgo de lesiones”.
Entre las lesiones más frecuentes durante el verano el kinesiólogo reconoce:
- Esguinces de tobillo
Son habituales en caminatas por terrenos irregulares, playa o cerros. “La inestabilidad del terreno y el uso de calzado inadecuado aumentan el riesgo”, advierte el especialista.
- Contracturas musculares
El calor, la deshidratación y el sobreesfuerzo favorecen la aparición de tensiones en cuello, espalda y piernas, especialmente en personas poco activas durante el año.
- Dolor lumbar
Viajes largos, cambios en la postura y actividades físicas sin preparación previa generan sobrecargas en la zona baja de la espalda.
- Tendinitis
Movimientos repetitivos en deportes recreativos como vóley playa, pádel o running aumentan la inflamación de tendones en hombros, rodillas y codos.
- Sobrecargas musculares
Entrenar “a última hora” para el verano sin respetar tiempos de adaptación es una de las principales causas de molestias persistentes. El especialista enfatiza que la prevención es clave y recomienda realizar activación previa, progresión gradual en la intensidad de las actividades y considerar la recuperación como parte del movimiento.
“El verano no debería vivirse con dolor. Escuchar el cuerpo, respetar pausas y cuidar la recuperación permite disfrutar de una temporada activa sin consecuencias físicas”, concluye Juan Raúl Bravo.