Con la llegada del invierno y las bajas temperaturas, muchas personas experimentan cambios inesperados en sus manos o pies, como dedos que se vuelven blancos, morados o rojos de forma repentina. Este fenómeno puede estar relacionado con la enfermedad de Raynaud, un trastorno circulatorio que afecta el flujo sanguíneo y que suele intensificarse durante los meses más fríos del año.
Aunque no siempre es conocida por la población, la enfermedad de Raynaud es relativamente frecuente y se caracteriza por episodios transitorios en los que las arterias se contraen de manera excesiva, disminuyendo la irrigación principalmente de los dedos de las manos. También puede afectar los pies, la nariz y las orejas.

¿Qué es la enfermedad de Raynaud?
El doctor Eduardo Wainstein, reumatólogo de Clínica MEDS, explicó que esta afección provoca una contracción de las arterias de las extremidades, reduciendo temporalmente el flujo sanguíneo.
Como consecuencia, aparecen síntomas como cambios de color en la piel, dolor, hormigueo y picazón. El especialista detalla que el episodio suele seguir una secuencia característica: primero los dedos se vuelven blancos por la falta de circulación, luego adquieren un tono morado y finalmente se enrojecen cuando el flujo sanguíneo vuelve a la normalidad.
Para diagnosticar el fenómeno de Raynaud, generalmente deben presentarse al menos dos de estas tres fases de coloración.
¿Qué provoca los episodios de Raynaud?
El frío es el principal desencadenante, aunque las emociones intensas o situaciones de estrés también pueden provocar estos espasmos vasculares.
En algunos casos, el fenómeno aparece de forma aislada y corresponde a la enfermedad de Raynaud primaria. Sin embargo, también puede presentarse como consecuencia de otras patologías, especialmente enfermedades del tejido conectivo, situación conocida como Raynaud secundario.
¿Cómo se trata la enfermedad de Raynaud?
El tratamiento depende de la intensidad de los síntomas y de si existe una enfermedad asociada. En la mayoría de los casos, las medidas preventivas son suficientes. Entre las principales recomendaciones se encuentran:
- Usar guantes y calcetines térmicos durante el invierno.
- Vestirse con varias capas para conservar el calor corporal.
- Evitar la exposición prolongada al frío.
- Reducir situaciones de estrés cuando sea posible.
En episodios más severos, el especialista señaló que pueden indicarse medicamentos vasodilatadores para mejorar la circulación.
Cuando el fenómeno de Raynaud está relacionado con otra enfermedad, además del manejo de los síntomas, es fundamental tratar la patología de base.
¿Puede provocar complicaciones?
La enfermedad de Raynaud primaria suele tener un curso benigno y, en muchos pacientes, no requiere medicamentos.
No obstante, cuando se presenta de forma secundaria, los episodios pueden ser más intensos y prolongados, generando una disminución importante del flujo sanguíneo. En estos casos existe el riesgo de desarrollar úlceras isquémicas en los dedos de las manos o los pies debido a la falta de irrigación.
Tabaquismo y Raynaud: un factor de riesgo importante
El especialista advierte que fumar aumenta considerablemente el riesgo de sufrir episodios de Raynaud.
La nicotina produce vasoconstricción, es decir, estrecha aún más las arterias, empeorando la circulación y favoreciendo la aparición de los síntomas. Por ello, dejar el tabaco forma parte de las principales recomendaciones para quienes presentan este trastorno.
¿Cuándo consultar a un médico?
Aunque muchas personas presentan síntomas leves y esporádicos, se recomienda consultar a un especialista cuando los cambios de color son frecuentes, aparecen sin exposición al frío, generan dolor intenso o se acompañan de heridas en los dedos.
Un diagnóstico oportuno permite determinar si se trata de la enfermedad de Raynaud primaria o si los síntomas corresponden a otra enfermedad que requiere tratamiento específico.