Muchas personas creen que un alimento debe desecharse apenas supera la fecha impresa en su envase. Sin embargo, no siempre significa que esté en mal estado o que represente un riesgo para salud.
La clave está en distinguir entre la fecha de consumo preferente y la fecha de caducidad, ya que cada una entrega información distinta sobre la calidad y seguridad del producto.
Fecha de consumo preferente y fecha de caducidad
Cuando un envase indica "Consumir preferentemente antes de...", significa que hasta esa fecha el alimento mantiene todas sus propiedades originales, como el sabor, aroma, textura y valor nutricional.
Después de ese plazo, si el producto se ha conservado correctamente, puede seguir siendo seguro para el consumo, aunque es posible que haya perdido parte de su calidad.
Por otro lado, la fecha de caducidad corresponde al límite hasta el cual un alimento puede consumirse de forma segura.
Superar esa fecha si puede representar un riesgo para la salud, especialmente en productos muy perecibles.
¿Qué alimentos no deben consumirse después de su fecha de caducidad?
- Carnes frescas
- Pescados
- Jamón y otros fiambres
- Quesos
- Lácteos frescos
En estos alimentos existe un mayor riesgo de crecimientos de bacterias y otros microorganismos que podrían provocar una intoxicación alimentaria.
La ingeniera en alimentos del INTA de la Universidad de Chile, Claudia Henríquez, explicó para 24 horas que los alimentos con mayor contenido de humedad son los que presentan una menor vida útil.
"Hay alimentos que son más riesgosos, como los productos frescos, carnes, fiambres o lácteos, si sobrepasan su fecha de vencimiento existe un peligro asociado", señaló la especialista.
En cambio, los alimentos secos o no perecibles, como arroz, fideos, legumbres o harina, suelen conservarse por más tiempo debido a que los microorganismos crecen con mayor dificultad.
La cadena de frío influye
Por otro lado, la fecha impresa en el envase no es el único factor que determina si un alimento sigue siendo seguro.
La forma en que fue almacenado también es fundamental, ya que mantener la cadena del frío permite relantizar el crecimiento de microorganismos.
Por ello, un producto que ha permanecido varias horas sin refrigeración puede deteriorarse antes de la fecha indicada en el envase.
¿Cómo saber si un alimento está en mal estado?
Además de revisar la fecha, es importante observar algunas señales que pueden indicar que un alimento ya no está apto para el consumo.
- Olor desagradable o inusual
- Cambios en la textura
- Alteraciones del color
- Envases inflados o con fugas
Si un alimento presenta cualquiera de estas características lo más recomendable es no consumirlo, aunque aún no haya alcanzado su fecha de caducidad.