El pan es uno de los principales alimentos en los hogares chilenos y por ello con el tiempo no solo han surgido innumerables tipos, sino también formas de conservación en respuesta al ajetreado ritmo de vida, como es congelarlo.
Esta opción no solo se ha vuelto conveniente para las personas por temas de economía y tiempo, sino que también han surgido versiones sobre supuestos beneficios para la salud. Sin embargo, expertos aseguran que esto no es efectivo.
En conversación con 24Horas, la nutricionista de INTA de la Universidad de Chile, Mylene Jequier, derribó mitos sobre el congelamiento del pan y un posible beneficio en la pérdida de peso al cambiar su estructura química.
Almidón resistente
"Alimentos que, al ser congelados, cambian su estructura química, y eso hace que se genere un llamado 'almidón resistente'. El almidón resistente lo que hace es que en el cuerpo actúa como si fuera fibra. ¿Qué quiere decir esto? Que no se absorbe como el azúcar. Este carbohidrato en la parte del intestino delgado, sino que pasa directo y actúa más como un prebiótico de esta fibra", explicó.
No obstante, la especialista aseguró que al volver a descongelarlo, pierde tal beneficio: "Pero luego, ese pan nosotros no lo comemos congelado. El pan nosotros lo volvemos a recalentar, ya sea tostado o al horno. Aproximadamente, un 5, un 10% el almidón queda resistente. Por lo tanto, el congelar el pan va a generar ese cambio, pero yo lo caliento y vuelve a su normalidad. Por lo tanto, es muy ínfimo el cambio que genera el congelar el pan".

Ojo con los acompañamientos del pan
En ese sentido, la nutricionista llamó a poner especial atención en los acompañamientos para el pan más que en la masa misma: "La verdad es que, más que congelar el pan por un tema de almidones resistentes, yo invitaría más a ver qué le pongo al pan. El acompañamiento del pan, si yo estoy buscando, con esta práctica, aumentar un tipo de alimento o nutriente que es similar a la fibra, puedo incorporar fibra de otras maneras. Puedo incorporar fibra prefiriendo, por ejemplo, panes integrales, o al pan incorporarle alimentos ricos en fibra, como son las verduras".
"Siempre lo mejor o lo más recomendado para incluir como acompañamiento del pan son alimentos que sean ricos en proteína y ricos en fibra, y eso es el huevo, el pollo, opciones vegetales también. Y, por el lado de la fibra, tenemos ya las verduras principalmente, aparte de la de la harina integral que pueda contener ese", concluyó.