Adiós al "síndrome ovario poliquístico": por qué le cambiaron el nombre
Expertos internacionales rebautizaron el síndrome de ovario poliquístico como SOMP para reflejar que la enfermedad afecta mucho más que los ovarios y puede aumentar el riesgo de diabetes y problemas cardiovasculares.
El conocido síndrome de ovario poliquístico (SOP) ya no se llamará así. Un consorcio internacional de especialistas anunció que la enfermedad pasará a denominarse síndrome ovárico metabólico poliendocrino (SOMP), en un intento por reflejar de forma más precisa sus efectos en el organismo.
La decisión fue publicada en la revista científica The Lancet y contó con la participación de 56 organizaciones médicas y miles de pacientes y profesionales de la salud.
El cambio busca dejar atrás una denominación que, según expertos, era incompleta e incluso engañosa.
De acuerdo con los especialistas, el antiguo nombre ponía el foco casi exclusivamente en los ovarios y en la presencia de quistes, pese a que muchas pacientes diagnosticadas nunca presentan quistes ováricos.
La endocrinóloga Helena Teede, profesora de salud de la mujer de la Universidad Monash de Australia y autora principal del documento publicado en The Lancet explicó a The New York Times que el problema era que la enfermedad estaba "en la caja equivocada".
Esto, porque el trastorno no solo afecta la función reproductiva, sino también el metabolismo y otros sistemas hormonales del cuerpo.
¿Qué es el SOMP y qué síntomas puede causar?
El nuevo nombre —síndrome ovárico metabólico poliendocrino— busca reflejar que la condición puede provocar múltiples alteraciones en el organismo.
Entre los síntomas y efectos más frecuentes están:
Ciclos menstruales irregulares
Acné persistente
Exceso de vello corporal
Caída del cabello
Dolor pélvico
Resistencia a la insulina
Aumento de peso
Infertilidad
Mayor riesgo de diabetes tipo 2
Hipertensión y enfermedades cardiovasculares
Apnea del sueño
Según datos citados por la Organización Mundial de la Salud, la condición afecta entre el 10% y el 13% de las mujeres en edad reproductiva.
Especialistas sostienen que el antiguo concepto llevaba a diagnósticos erróneos o incompletos.
Amelia Alvarado, académica de la Escuela de Obstetricia y Puericultura de la Universidad Mayor, explicó a The Clinic que muchos profesionales se enfocaban solo en el ovario y la infertilidad, dejando de lado las complicaciones metabólicas y hormonales.
"El nuevo nombre representa lo que verdaderamente implica para la salud de la mujer y justifica el manejo multiprofesional para su tratamiento", señaló.
Además, expertos advierten que muchas mujeres ni siquiera saben que padecen la enfermedad. Según datos citados por Infobae, cerca del 70% de las personas con SOMP no están diagnosticadas.
Uno de los focos del nuevo enfoque médico es la resistencia a la insulina, considerada por especialistas como uno de los motores del trastorno.
La investigadora Diana Díaz-Rizzolo, de la Columbia University y la Universitat Oberta de Catalunya, explicó a Infobae que el exceso de insulina puede estimular la producción de andrógenos, empeorando tanto los síntomas hormonales como los metabólicos.
Por eso, el cambio de nombre también apunta a ampliar los tratamientos y la investigación, incorporando áreas como diabetes, salud cardiovascular y endocrinología.
Los especialistas creen que el rebautizo permitirá mejorar el diagnóstico, reducir el estigma y aumentar la investigación sobre la enfermedad.
También esperan que los médicos comiencen a tratarla como una condición crónica y multisistémica, y no únicamente como un problema ginecológico o reproductivo.
"Este cambio de nombre no es solo semántico, es el principio de un cambio mucho mayor y profundo", afirmó Díaz-Rizzolo a Infobae.