Dejar ropa acumulada por días e incluso semanas puede convertirse en un hábito cotidiano y sin importancia, pero esconde un patrón que demuestra el nivel emocional y cognitivo, según la psicología.
Aunque muchas veces es una conducta de la que no se toma conciencia, hay una relación directa con las dinámicas internas de cada persona por acumular desorden.
Así lo explicó a 24horas.cl la psicóloga de la Clínica de Las Condes, Javiera Aguirre, sobre este hábito de acumular ropa en distintas partes de la habitación: "Dejar la ropa en una silla y no hacerse cargo de inmediato o en un tiempo corto de esta acumulación puede estar hablando de alguna fatiga mental o sobrecarga emocional, porque muchas veces se asocia con flojera, pero las personas están agotadas cognitivamente y mentalmente".
"Hay que entender que el agotamiento no solamente es físico, sino que también es mental y emocional. Entonces la silla puede funcionar como una estación intermedia, como algo que me ayuda a descargar rápidamente de este estrés que me está generando cierta tarea y también una forma de ahorrar energía mentalmente", agregó la especialista.
Este acto lleva hasta el punto de acumular un cerro de ropa y dejar la tarea de ordenar para después; así pasan días y sigue el desorden. Pero también se transforma en una sobrecarga mental porque "es una acumulación progresiva que cada vez va aumentando y también se tiene que dar con otras instancias, como dificultad para cerrar tareas simples y una sensación constante de cansancio", aseguró.
Las personas que tienen esta conducta en sus vidas pueden sentirse con poca motivación, irritabilidad y una sensación de estar sobrepasadas.
¿Cómo abordar esta conducta de acumular ropa?
Aunque puede ser difícil mejorar esta conducta, lo ideal es tomar conciencia y no minimizar este hábito porque refleja señales internas en cada persona.
"Ir de a poco, tratando de hacernos cargo de inmediato de si saco una ropa, doblarla de inmediato para no acumular, porque entre más grande esto se transforma, más grande va a ser la carga mental y emocional", aconsejó la psicóloga.
"Es importante no procrastinar, no dejarlo para después. Trabajar también el agotamiento y no solo el orden; esto no habla solamente de un orden externo, también habla de un agotamiento y orden interno. La persona tiene que empezar a ordenarse emocionalmente y sus pensamientos para que el orden se externalice", cerró.