Cada 2 de junio se conmemora el Día Internacional de Acción por los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA), fecha que busca generar conciencia sobre enfermedades como la anorexia nerviosa, la bulimia y el trastorno por atracón.
Aunque suelen asociarse con la alimentación o la imagen corporal, los especialistas coinciden en que son enfermedades de salud mental complejas que impactan profundamente la vida de quienes las padecen y la de sus familias.
"Los trastornos de la conducta alimentaria no son una elección ni una etapa pasajera, tampoco es cuestión de voluntad. Son enfermedades graves que afectan la salud física, emocional y social. Mientras más temprano se detecte e intervenga un equipo especializado, mayores son las posibilidades de recuperación", señala Pamela Campi, nutricionista especialista en TCA y codirectora de Centro CADDA.
La experta en el tema advierte que el desconocimiento sigue siendo uno de los principales obstáculos: "Existe una tendencia a normalizar conductas de riesgo relacionadas con la alimentación, el peso o el ejercicio excesivo, lo que retrasa la búsqueda de ayuda".
"Necesitamos derribar los mitos": Una realidad poco visible en Chile
En Chile, la oferta de atención especializada para TCA sigue siendo limitada. Desde 2021, Centro CADDA funciona como el primer y único centro de día especializado exclusivamente en trastornos de la conducta alimentaria en el país, con un modelo intermedio entre la hospitalización completa y la atención ambulatoria.
"Necesitamos hablar más de estas enfermedades, derribar los mitos y comprender que nadie debería enfrentarlas en soledad. La recuperación no solo es posible: ocurre todos los días cuando existen tratamientos adecuados, apoyo familiar y acompañamiento profesional especializado", concluye Campi.
Ante esta realidad, la especialista llama a no ignorar las señales de alerta: restricción progresiva de alimentos, miedo intenso a subir de peso, ejercicio compulsivo, aislamiento social asociado a situaciones de comida, episodios de atracones o conductas compensatorias, y preocupación constante por el peso o las calorías. Una intervención oportuna puede mejorar significativamente el pronóstico y evitar la cronificación.