Un equipo internacional de científicos descubrió que la corteza terrestre se está rompiendo de manera activa y progresiva en la región del Pacífico Noroeste. A través de imágenes de alta resolución lograron capturar por primera vez el proceso de fragmentación de una zona de subducción bajo el fondo marino.
El fenómeno ocurre en la placa de Juan de Fuca, la cual se está dividiendo en fragmentos más pequeños a medida que se hunde bajo Norteamérica. El hallazgo permite comprender los mecanismos que provocan el fin y la falla de estos sistemas geológicos.
Los detalles del desgarro tectónico
El estudio publicado en la revista Science Advances detalla que la placa oceánica presenta enormes grietas producto de la interacción tectónica. Las mediciones muestran una falla de gran magnitud que rompe la estructura, provocando que una sección de la placa haya descendido cerca de 5 kilómetros.
La investigación determinó que la rotura se extiende a lo largo de un desgarro de 75 kilómetros de longitud. Los datos sísmicos revelan que algunas zonas de esta grieta siguen activas y generan temblores, mientras que otras áreas permanecen en silencio.
"Es la primera vez que tenemos una imagen clara de una zona de subducción capturada en el acto de morir", explicó Brandon Shuck, investigador de la Universidad de Louisiana y autor principal del estudio. El especialista detalló que la placa se está rompiendo pieza por pieza, creando microplacas y nuevos límites en lugar de detenerse de forma repentina.
El método de monitoreo utilizado
Los investigadores obtuvieron las imágenes mediante el Experimento de Imagen Sísmica de Cascadia realizado a bordo del buque de investigación Marcus G. Langseth. El sistema funciona enviando ondas sonoras hacia el fondo marino para registrar los ecos y mapear el interior de la Tierra.
El proceso de ruptura identificado por los científicos se caracteriza por:
- Emisión de ondas sonoras desde embarcaciones científicas.
- Registro de ecos mediante sistemas de escucha especializados.
- Análisis combinado de imágenes de reflexión sísmica y registros de terremotos.
Los resultados de este monitoreo permanente servirán para que los especialistas refinen las evaluaciones de peligro geológico y comprendan el comportamiento de los terremotos en la zona afectada.