Una innovadora propuesta científica busca ampliar las opciones en salud reproductiva masculina. Un grupo de estudiantes de la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz), en Bolivia, desarrolla un anticonceptivo masculino a base de semillas de papaya (Carica papaya), que podría inhibir temporalmente la producción de espermatozoides. El proyecto, aún en fase experimental, se presenta como una alternativa a los métodos tradicionales.
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Una alternativa natural y reversible
El producto, denominado Carispermex, consiste en una fórmula granulada efervescente con sabor a café, que se administra en dosis diarias durante aproximadamente 10 días. Según sus desarrolladoras, este tratamiento permitiría generar un efecto de azoospermia temporal, es decir, la ausencia de espermatozoides; durante cerca de un mes, sin afectar de manera permanente la fertilidad.
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“Queremos que los hombres también tengan opciones responsables para la planificación familiar, que sean accesibles y seguras”, explicó Jovita Baltazar, una de las creadoras del proyecto.
Cómo funciona el anticonceptivo
El desarrollo se basa en estudios previos sobre las propiedades de la semilla de papaya, que han mostrado potencial para interferir en la producción de espermatozoides. De acuerdo con las investigadoras:
- El efecto anticonceptivo sería reversible
- La función reproductiva se recupera al suspender el consumo
- No se han observado efectos secundarios en los estudios preliminares
Sin embargo, los resultados actuales provienen principalmente de investigaciones previas y modelos experimentales, por lo que aún no existen pruebas clínicas en humanos.
Un proyecto académico con impacto potencial
La iniciativa surge en el marco de la carrera de Bioquímica y Farmacia y forma parte de un trabajo académico orientado a aplicar conocimientos científicos en soluciones reales. El docente Servando Gutiérrez destacó que el proyecto busca responder a una necesidad concreta: “Es una propuesta con potencial, pero requiere estudios clínicos para validar su eficacia y seguridad en humanos”, señaló.
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Un desafío pendiente en salud reproductiva
Actualmente, las opciones anticonceptivas masculinas siguen siendo limitadas, reduciéndose principalmente al preservativo y la vasectomía. Por eso, el desarrollo de métodos como este podría representar un avance significativo en la equidad en la planificación familiar, al ampliar las alternativas disponibles para los hombres. Eso sí, los especialistas coinciden en que aún se necesitan ensayos clínicos rigurosos para confirmar su efectividad y descartar posibles riesgos.