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Ciencia

El hallazgo de dos aletas en Rusia sugiere un posible canibalismo entre orcas

Científicos hallaron aletas de orca con marcas de mordidas de otras orcas en Rusia. El estudio abre el debate sobre posible canibalismo entre estos depredadores.

Aleta de orca comida por otra orca.

Vicente Barraza

- TVN

Jueves 12 de marzo de 2026

Un sorprendente hallazgo científico está generando debate entre especialistas en mamíferos marinos. Investigadores encontraron dos aletas de orca (Orcinus orca) en una playa de la isla de Bering, en Rusia, con marcas que sugieren que podrían haber sido arrancadas por otras orcas. El descubrimiento, descrito en un estudio publicado en la revista Marine Mammal Science, plantea una inquietante pregunta: ¿podrían estos grandes depredadores marinos comerse entre sí en ciertas circunstancias?

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El hallazgo: dos aletas con marcas de mordidas

La primera aleta cercenada fue encontrada en 2022 por el investigador ruso Serguéi Fomín. Dos años después, en la misma costa y a aproximadamente dos kilómetros de distancia, apareció una segunda aleta. Las imágenes fueron enviadas a la investigadora Olga Filatova, especialista en cetáceos de la Universidad del Sur de Dinamarca (SDU) y autora principal del estudio. Tras analizar las fotografías, Filatova identificó marcas de dientes compatibles con mordidas de otras orcas, lo que sugiere que estos animales pudieron haber estado involucrados en el ataque.

¿Se trata de canibalismo entre orcas?

El descubrimiento llevó a los científicos a plantear una hipótesis poco común: canibalismo entre orcas. Desde el punto de vista biológico, el canibalismo ocurre cuando un animal consume a otro individuo de su misma especie. Dado que todas las orcas pertenecen a la especie Orcinus orca, el comportamiento encajaría dentro de esa definición. Sin embargo, algunos científicos sostienen que la clasificación actual podría estar simplificando demasiado la diversidad de estos animales.

Según Filatova, muchos investigadores consideran que las orcas deberían dividirse en al menos 20 subespecies o ecotipos distintos, debido a sus marcadas diferencias en comportamiento, dieta y genética. Estos grupos viven aislados entre sí, no socializan y prácticamente no se reproducen entre poblaciones diferentes.

Dos tipos de orcas con dietas muy distintas

En la región donde se encontraron las aletas conviven dos tipos principales de orcas:

Orcas residentes:

  • Se alimentan principalmente de peces
  • Viven en grupos familiares muy estables
  • Las manadas suelen estar lideradas por hembras matriarcales durante generaciones

Los machos y hembras jóvenes permanecen con su grupo materno toda la vida, separándose solo brevemente para reproducirse.

Orcas de Bigg (transitorias):

  • Se alimentan de mamíferos marinos
  • Cazan focas, leones marinos, tiburones blancos e incluso otras ballenas

Los investigadores creen que estas orcas transitorias podrían haber atacado a las orcas residentes, tratándolas simplemente como presas. “Para los grupos transitorios, las orcas residentes podrían no ser percibidas como miembros de la misma especie”, explicó Filatova.

Una depredación poco común

Aunque los científicos no descartan que las aletas provinieran de orcas que murieron por otras causas y luego fueron carroñeadas, consideran que la explicación más probable es una depredación activa. Las orcas muertas suelen hundirse rápidamente en el océano, por lo que encontrar restos en la costa es poco habitual.

Además, el patrón de daño observado coincide con el comportamiento típico de estos depredadores, que consumen la mayor parte del cuerpo de sus presas y dejan sólo partes más duras, como las aletas. “Si fuera sólo una agresión, no se molestarían en arrancar la aleta”, señaló la investigadora.

Una pista sobre la evolución de las orcas

Los autores del estudio creen que este tipo de presión depredadora podría haber influido en la estructura social extremadamente unida de las orcas residentes. Según esta hipótesis, vivir en grupos familiares muy cohesionados podría haber sido una estrategia evolutiva para aumentar las probabilidades de supervivencia frente a ataques. Con el paso del tiempo, la separación entre distintos grupos de orcas podría incluso conducir a una divergencia evolutiva mayor, transformándolos eventualmente en especies distintas.

Un debate que sigue abierto

A pesar de lo llamativo del hallazgo, algunos científicos llaman a la cautela. El biólogo Luke Rendell, de la Universidad de St. Andrews (Escocia), señaló a DW que el descubrimiento es interesante, pero considera que aún no existe suficiente evidencia para confirmar definitivamente el canibalismo entre orcas.

Por su parte, Michael Weiss, del Centro de Investigación de Ballenas en Washington, también cree posible que las orcas de Bigg hayan depredado a otras orcas, aunque advierte que los datos disponibles todavía no permiten una conclusión definitiva. Por ahora, el hallazgo abre una nueva línea de investigación sobre la compleja ecología, comportamiento social y evolución de uno de los depredadores más fascinantes del océano.