Uno de los árboles más famosos del mundo llegó al final de su ciclo de vida. Especialistas creen que el Major Oak, el enorme roble asociado a la leyenda de Robin Hood en el bosque de Sherwood, Inglaterra, murió luego de permanecer en pie durante entre 800 y 1.200 años.
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El histórico ejemplar no produjo hojas durante la primavera boreal, una señal que, tras años de seguimiento por parte de expertos, confirma que probablemente dejó de estar vivo. Sin embargo, seguirá en pie durante muchos años y continuará siendo un refugio para cientos de especies de flora y fauna.

El árbol más famoso del bosque de Sherwood
El Major Oak es uno de los símbolos naturales más importantes del Reino Unido. Con un tronco de aproximadamente 11 metros de circunferencia y una copa cercana a los 28 metros de diámetro, durante siglos ha sido vinculado a la leyenda de Robin Hood, quien, según la tradición, utilizó este árbol como escondite junto a su banda de forajidos.
Su enorme tamaño y valor histórico le permitieron convertirse en uno de los principales atractivos del bosque de Sherwood y, en 2014, fue elegido como Árbol del Año por la organización Woodland Trust. Además, fue el primer ejemplar inscrito en el Inventario de Árboles Antiguos del Reino Unido.
¿Por qué murió el Major Oak?
Los especialistas explican que no existe una única causa detrás del deterioro del roble, sino una combinación de factores acumulados durante décadas. Entre ellos destacan el envejecimiento natural, el intenso tránsito de millones de visitantes que compactó el suelo alrededor de sus raíces, antiguas intervenciones destinadas a preservar su estructura, como soportes metálicos, pilares y rellenos de hormigón; y los efectos del cambio climático.
Las recientes olas de calor y prolongadas sequías también aceleraron su deterioro. Investigaciones realizadas por expertos en suelos y arboricultura revelaron que las raíces eran mucho más pequeñas y débiles de lo que se creía, mientras que el terreno presentaba una escasa actividad biológica, dificultando el acceso del árbol al agua, oxígeno y nutrientes.
Su historia continuará después de la muerte
Aunque dejó de estar vivo, el Major Oak seguirá formando parte del paisaje del bosque de Sherwood. Los administradores del sitio explicaron que el árbol permanecerá en pie mientras sea estructuralmente seguro, ya que la madera en descomposición constituye un hábitat fundamental para insectos, hongos, aves y pequeños mamíferos. Cuando finalmente colapse, sus restos devolverán nutrientes al suelo y contribuirán al desarrollo de nuevas formas de vida, completando su ciclo natural.

Un legado para futuras generaciones
La muerte del Major Oak no significa el fin de su legado. Durante años se recolectaron bellotas y esquejes del árbol para producir nuevos ejemplares, muchos de los cuales ya crecen en distintos lugares del mundo. Además, el conocimiento obtenido durante las investigaciones permitirá mejorar la conservación de otros robles centenarios del Reino Unido y proteger uno de los mayores conjuntos de árboles antiguos de Europa occidental.
"El Major Oak seguirá siendo el corazón del bosque de Sherwood. Continuará viviendo en la leyenda de Robin Hood y seguirá apoyando al ecosistema tanto en su muerte como lo hizo durante su vida", afirmó Hollie Drake, administradora principal del sitio administrado por la Real Sociedad para la Protección de las Aves (RSPB).
Por su parte, especialistas de Woodland Trust advirtieron que miles de árboles centenarios enfrentan amenazas similares y llamaron a reforzar las medidas de protección para preservar estos verdaderos monumentos naturales frente al cambio climático y la presión humana.