La Quebrada de la Plata, ubicada en la comuna de Maipú y administrada por la Universidad de Chile, fue inaugurada como Monumento Natural, convirtiéndose en el primer territorio que se integra al Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP) en el marco de la implementación de la Ley 21.600, que creó el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP).
LEE TAMBIÉN EN CONCIENCIA 24.7:
El hito reconoce décadas de trabajo en conservación de la biodiversidad liderado por la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de Chile, y marca el inicio de una nueva etapa de colaboración entre el Estado, la academia y las comunidades para proteger uno de los ecosistemas más valiosos de Chile central. La inauguración se realizó el 4 de marzo y reunió a autoridades nacionales, representantes del mundo científico, organizaciones sociales y vecinos de la zona.
Primer territorio que ingresa al nuevo Sistema Nacional de Áreas Protegidas
La ceremonia fue encabezada por la ministra del Medio Ambiente, Maisa Rojas, junto al director nacional del SBAP, Aarón Cavieres, el alcalde de Maipú, Tomás Vodanovic, y el vicedecano de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de Chile, Nicola Fiore.
El área protegida contaba previamente con la categoría de Santuario de la Naturaleza, pero tras el proceso de homologación establecido por la nueva legislación ambiental pasó a ser Monumento Natural, una de las seis categorías de protección del SNAP. Este paso representa además el primer acuerdo entre el Estado y un propietario privado para incorporar un territorio al nuevo sistema de áreas protegidas.
La ministra Maisa Rojas destacó el valor del sitio y su relevancia institucional. “Queremos reconocer el trabajo realizado en este lugar, que es el primer santuario que se acogió a la homologación a las categorías del SNAP, en el marco de las atribuciones legales que tiene el Servicio”, señaló.

Por su parte, el director del SBAP, Aarón Cavieres, explicó que la integración de áreas privadas permitirá fortalecer su gestión. “Los privados no sólo accederán a un marco normativo claro y unificado, sino que contarán con mayor respaldo técnico del Estado, mejor articulación territorial e incentivos para la conservación”, afirmó.
Un refugio clave para la biodiversidad de la Región Metropolitana
El Monumento Natural Quebrada de la Plata abarca 1.110,7 hectáreas en el primer cordón montañoso de la Cordillera de la Costa, a unos 30 kilómetros al suroeste de Santiago, dentro del Sitio Prioritario para la Conservación El Roble. El área alberga cerca de 966 especies de flora, fauna, hongos y líquenes, muchas de ellas endémicas del ecosistema mediterráneo de Chile central, considerado uno de los más amenazados del país.
Entre las especies destacadas se encuentra el guayacán (Porlieria chilensis), clasificado como vulnerable. El territorio forma parte además de uno de los 35 hotspots de biodiversidad del mundo, zonas reconocidas por su alto nivel de endemismo. Entre las especies más representativas del lugar se encuentran:
- Chagual
- Mariposa del chagual
- Quillay
- Peumo
- Litre
En cuanto a fauna, el área alberga especies nativas como:
- Turca
- Iguana chilena
- Sapo de rulo
Las diferencias climáticas entre las laderas orientadas al norte y al sur generan diversos microhábitats, lo que aumenta su valor ecológico.
Restauración tras incendios y amenazas ambientales
La historia reciente del área refleja también el rol de la acción ciudadana y académica en su protección. Entre 2012 y 2015, una empresa minera realizó faenas extractivas ilegales que generaron impactos ambientales significativos, lo que impulsó un proceso de movilización institucional y social que culminó con su declaración como Santuario de la Naturaleza en 2016.
Sin embargo, el mismo día de esa declaración un incendio forestal afectó cerca de 875 hectáreas, equivalente al 79% de la superficie del área. Desde entonces, la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de Chile ha liderado un trabajo de restauración socioecológica, que incluye:
- Reforestación
- Conservación de suelos y agua
- Educación ambiental
- Investigación científica
Tecnología para prevenir incendios forestales
En 2023 se instaló en el área el sistema FIREWATCH, un sistema de detección temprana de incendios forestales que permite identificar focos en etapas iniciales. El sistema cuenta con:
- Una torre de 24 metros de altura
- Software de reconocimiento de imágenes
- Sensores ópticos que detectan humo
- Cobertura de hasta 125.000 hectáreas
Puede detectar incendios a distancias de hasta 20 kilómetros y funciona de manera continua 24 horas al día. Se trata del primer sistema de este tipo instalado en la Región Metropolitana. Actualmente, el acceso al área es restringido y requiere autorización previa, como parte de las medidas para evitar amenazas como incendios forestales, caza ilegal o ingreso no autorizado.

Un laboratorio natural para la ciencia y la educación
Para la Universidad de Chile, la Quebrada de la Plata también cumple un rol clave como espacio de investigación científica y formación académica. El vicedecano Nicola Fiore destacó la importancia de su conservación.
“Quebrada de la Plata es un patrimonio natural de Chile. Su conservación permite resguardar la biodiversidad del ecosistema mediterráneo y constituye un espacio fundamental para la investigación científica y la formación de profesionales comprometidos con el desarrollo sustentable”, afirmó.
Qué establece la Ley SBAP y el nuevo sistema de áreas protegidas
La Ley 21.600 creó el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP) y el Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP), integrando bajo una misma institucionalidad la gestión de áreas protegidas públicas, privadas e indígenas, tanto terrestres como marinas. Entre sus objetivos principales se encuentran:
- Mejorar la conservación de la biodiversidad
- Fortalecer la gestión ambiental del territorio
- Integrar la protección de ecosistemas en políticas de desarrollo
- Promover participación ciudadana y gobernanza territorial
La ley también contempla la creación de comités regionales público-privados que incluirán autoridades, académicos, comunidades locales, propietarios de áreas protegidas y representantes del sector productivo.